El 80% de los consumidores considera que las marcas blancas son iguales o incluso mejores que las marcas de fabricante, según las conclusiones del estudio “La distribución toma el control”, elaborado por la plataforma Shopadvizor, que confirma cómo la marca de distribuidor ha dejado de ser una alternativa para convertirse en una opción principal para los hogares españoles.
De hecho, según el informe, el 97% de los consumidores incluye algún producto de marca blanca en su cesta de la compra habitual y tres de cada diez afirma comprar más artículos de MDD que hace un año.
Aunque el precio continúa siendo el principal factor de decisión, tal y como afirma el 90% de los consumidores, el estudio apunta a un cambio en la percepción de la marca de distribución, que cada vez se valora más por atributos adicionales. La conexión emocional (82%), la variedad (81%), la confianza (77%), la calidad (76%) y la familiarización con sus productos (72%) se consolidan como elementos determinantes en la elección de compra, más allá del ahorro.
“La marca de distribución ha superado su rol tradicional como alternativa económica para consolidarse como una opción estratégica de valor. Ya no compite solo por precio, sino por atributos como la calidad, la confianza y la afinidad. La marca blanca se mantiene en el carro de la compra no por necesidad, sino por convicción. Los consumidores ya no la perciben como una alternativa de menor valor ligada al precio, sino como una opción fiable, competitiva e, incluso, preferida frente a las marcas tradicionales”, explica Diego Chorny, CEO de Shopadvizor.
En este nuevo escenario, la marca blanca se posiciona como una opción racional y emocionalmente validada, especialmente entre las generaciones más jóvenes, que es el colectivo que más impulsa esta tendencia. El rango de consumidores menores de 35 años es el que presenta un mayor crecimiento en penetración de la marca blanca durante el último año. El 92% afirma que los productos MDD son iguales (50%), mejores (25%) o mucho mejores (17%) que los ofrecidos por los fabricantes.
No obstante, a pesar de que la marca blanca se cuela en prácticamente todos los hogares españoles, aún hay marcas a las que los consumidores no renuncian. Coca-Cola encabeza la lista de marcas imprescindibles para los consumidores, seguida de Nestlé, Danone y, en cuarto lugar, Hacendado, la marca blanca de Mercadona. “Este dato confirma que la MDD ha dejado de ser simplemente una opción económica para pasar a ser una elección consciente, reconocible y con valor propio”, afirma Diego Chorny.
Palancas de mejora
Aunque las MDD han ganado terreno en términos de confianza, calidad percibida y fidelidad, aún existen dimensiones clave en las que no logran igualar a las marcas de fabricante. Según el estudio, los consumidores perciben a estas últimas como más fuertes en aspectos como la innovación en el packaging y diferenciación, la incorporación constante de referencias nuevas, el compromiso con la sostenibilidad o la apuesta por productos premium y vinculados al placer.
“Estas diferencias reflejan las palancas en las que las marcas blancas aún tienen margen de mejora para seguir ganando cuota de mejora, o bien las que deben seguir trabajando las marcas tradicionales si quieren seguir reforzando su propuesta de valor”, concluye el trabajo.











Considero que las Marcas Blancas, no han logrado tener una cobertura más amplia, es decir no participan en el 100% de categorías, adicional no tienen amplitud de surtido y aún deben mejorar la percepción de calidad , para tener una mejor penetración.