La revolución de la inteligencia artificial ha entrado en una nueva fase. Ya no son solo Nvidia o Microsoft las grandes protagonistas: empresas como Coca-Cola, Ferrari, Visa, Mastercard y Tesla están integrando la IA en el núcleo de sus operaciones, según un estudio realizado por Freedom24 que analiza cómo esta tecnologÃa está transformando los modelos de negocio e impulsando una nueva generación de oportunidades de crecimiento mucho más allá de la Big Tech.
Hoy en dÃa, la IA se está convirtiendo en una herramienta clave para mejorar la eficiencia en prácticamente todos los sectores de la economÃa, desde fabricantes de bebidas y cadenas de restauración hasta operadores de cruceros, sistemas de pago y fabricantes de automóviles.
Los resultados publicados por las mayores compañÃas del mundo permiten extraer una conclusión interesante: la IA aún no ha transformado de forma significativa los hábitos de consumo, pero ya está cambiando la forma en que operan las empresas, impulsando la productividad, reduciendo costes y generando nuevas oportunidades de crecimiento de los beneficios.
Para Pedro Santa Cruz, director de Freedom24 Iberia, S.L. (agente vinculado de Freedom Finance Europe Ltd. en España): “la inteligencia artificial está reduciendo costes en casi todos los sectores, pero un ahorro que está al alcance de todos los competidores termina en el precio del cliente, no en el margen de la empresa. Solo se queda en el margen cuando la compañÃa ofrece algo que el cliente no encuentra en otro sitioâ€.
El dato agregado de consumo suma dos cosas que no se parecen: en el segmento alto se está comprando más, y en buena parte del gran consumo se está pagando más por la misma cantidad, porque el crecimiento viene del precio y el volumen está plano. Son dos consumidores distintos, no uno fuerteâ€, destaca Pedro Santa Cruz.
Los consumidores siguen impulsando la economÃa mundial
A pesar de la persistencia de unos tipos de interés elevados, la inflación y la incertidumbre geopolÃtica, las principales compañÃas del sector del consumo continúan mostrando un sólido desempeño, lo que demuestra que el consumo sigue siendo uno de los principales motores de la economÃa global.
Coca-Cola es uno de los mejores ejemplos de esta tendencia. En el segundo trimestre, la compañÃa aumentó sus ingresos un 7%, hasta los 13.400 millones de dólares. Los ingresos orgánicos crecieron un 6%, el volumen de ventas aumentó un 5% y el beneficio por acción avanzó un 16%, hasta 1,03 dólares. El margen operativo alcanzó el 34,9% y la dirección revisó al alza sus previsiones para el conjunto de 2026. India, China, Estados Unidos y Brasil destacaron entre los mercados con mejor evolución.
Procter & Gamble también presentó unos resultados sólidos. En el ejercicio fiscal 2026, las ventas crecieron un 3%, hasta los 87.000 millones de dólares, mientras que el beneficio neto por acción alcanzó los 6,62 dólares. El flujo de caja libre se aproximó a los 20.000 millones de dólares y la compañÃa distribuyó más de 15.000 millones de dólares a sus accionistas mediante dividendos y programas de recompra de acciones. Aunque el crecimiento orgánico de las ventas se limitó al 1 %, la dirección confÃa en que el ritmo de crecimiento vuelva a acelerarse durante el ejercicio 2027 gracias a las mejoras de productividad y al refuerzo de la inversión en innovación.
Para los inversores, estos resultados transmiten un mensaje importante: incluso en un contexto de elevados costes de financiación, los consumidores siguen adquiriendo bienes esenciales y las grandes empresas de gran consumo (FMCG) mantienen altos niveles de rentabilidad y generación de caja.
La IA se está convirtiendo en un nuevo motor de crecimiento
La tendencia más destacada de la actual temporada de resultados es que prácticamente todas las empresas han comenzado a utilizar la inteligencia artificial para mejorar la eficiencia de sus operaciones.
Coca-Cola está desarrollando un sistema global de marketing personalizado basado en IA. Durante la Copa Mundial de la FIFA, la compañÃa recopiló más de 25 millones de nuevos perfiles propios de clientes (first-party customer profiles), que servirán de base para campañas publicitarias más personalizadas. La IA también permite analizar con mayor rapidez el comportamiento de los consumidores y acelerar el lanzamiento de nuevos productos.
Conclusión
Hace apenas dos años, la narrativa de inversión en torno a la inteligencia artificial estaba centrada casi exclusivamente en los fabricantes de semiconductores, las infraestructuras de computación en la nube y los centros de datos. Empresas como Nvidia, Broadcom, TSMC y los grandes hyperscalers fueron las principales beneficiarias de la primera ola de inversión en IA.
Hoy, el mercado parece estar entrando en una segunda fase. Los resultados presentados por las mayores compañÃas del mundo muestran que la inteligencia artificial se está integrando rápidamente en el modelo operativo de prácticamente todos los sectores de actividad. Las empresas recurren cada vez más a esta tecnologÃa para personalizar campañas de marketing, prever la demanda, optimizar las cadenas de suministro, reforzar la prevención del fraude, desarrollar soluciones de pagos digitales y crear nuevos servicios.
Al mismo tiempo, los fundamentos de la economÃa siguen siendo favorables. Los consumidores mantienen un elevado nivel de gasto, las principales redes de pago registran crecimientos de dos dÃgitos en el volumen de transacciones, el turismo continúa batiendo récords y las grandes empresas de los sectores del consumo y del lujo preservan elevados niveles de rentabilidad.
Para los inversores, esta evolución transmite un mensaje claro: la próxima ola de crecimiento impulsada por la inteligencia artificial podrÃa beneficiar a muchas más compañÃas que las grandes tecnológicas.
“A medida que la IA se convierte en una herramienta transversal para toda la economÃa, las empresas capaces de integrarla con mayor rapidez en sus procesos, aumentar su eficiencia operativa y transformar esas mejoras en unos mejores resultados financieros tendrán una elevada probabilidad de consolidarse como los próximos lÃderes del crecimiento de los mercadosâ€, concluye el informe.










