La Inteligencia Artificial se está convirtiendo rápidamente en un factor determinante en el comercio minorista europeo, con el potencial de generar entre 240.000 y 320.000 millones de euros en valor económico en todo el sector durante los próximos cinco años, según revela el informe “Rewiring Retail in Europe: The AI Imperative”, de McKinsey & Company y EuroCommerce, que analiza cómo la IA está transformando los modelos de negocio, los modelos operativos, las necesidades de personal y la experiencia del cliente en el sector minorista europeo.
Sin embargo, el trabajo también señala que, a pesar de la amplia inversión y la firme convicción de la dirección, la mayoría de los minoristas aún no han logrado traducir la adopción de la IA en un impacto financiero cuantificable.
A este respecto, asegura que si bien los minoristas ya han superado la cuestión de si adoptar o no la IA, el reto ahora reside en si pueden escalarla con la suficiente rapidez para seguir siendo competitivos, a medida que la IA transforma cada vez más la forma en que los consumidores descubren, evalúan y compran productos.
El informe identifica diez cambios que definirán la transformación del comercio minorista europeo mediante la IA en los próximos años:
1.-La adopción de la IA es esencial: Los minoristas ya superaron la fase de «¿Por qué la IA?». La cuestión ahora es si podrán adoptar y escalar la tecnología con la suficiente rapidez para evitar una disrupción significativa y una posible pérdida de relevancia.
2.-El comercio con agentes podría ser el mayor cambio estructural desde el comercio electrónico: Si bien la compra totalmente autónoma aún es limitada, el 61 % de los consumidores europeos ya utiliza la IA para descubrir y evaluar productos, lo que indica un cambio fundamental en la forma en que se crea y capta la demanda.
3.-Existe una oportunidad de entre 240.000 y 320.000 millones de euros: La transformación integral mediante IA podría añadir entre cuatro y diez puntos porcentuales al beneficio operativo gracias al crecimiento de los ingresos, la mejora de los márgenes y el aumento de la productividad, convirtiendo a la IA en una de las mayores oportunidades que el sector ha visto en décadas.
4.-Los mayores beneficios provienen de los ámbitos comerciales, pero siguen estando insuficientemente financiados: Los casos de uso de IA de mayor valor se concentran en la fijación de precios, las promociones, la optimización del surtido y la negociación con proveedores. Sin embargo, solo el 15% de los minoristas centra su inversión en estas áreas.
5.-Los minoristas deben anticipar una inversión sostenida en IA: La transformación mediante IA requiere un compromiso a largo plazo. Los gastos combinados de capital y operativos suelen oscilar entre el 1,5% y el 5% de los ingresos, dependiendo del tamaño, la madurez y las ambiciones de la empresa.
6-La mayoría de las empresas aún no alcanzan el ROI: A pesar de la inversión generalizada, ocho de cada diez ejecutivos minoristas afirman que todavía es demasiado pronto para determinar el impacto de la IA en el EBITDA, lo que pone de manifiesto una brecha significativa entre la ambición y la ejecución.
7.-Los minoristas exitosos integran la IA en un mapa de valor claro y una reestructuración organizacional integral: Las empresas más exitosas centran la inversión en dominios de negocio específicos de alto valor, al tiempo que rediseñan los flujos de trabajo, las capacidades, los modelos operativos y la gobernanza para respaldar la adopción en toda la empresa.
8.-Escalar la IA (no experimentar) es el verdadero desafío: Las organizaciones que generan mayor impacto no son las que realizan más proyectos piloto. Se están concentrando en un número reducido de oportunidades de gran valor y tratan la IA como una transformación empresarial, más que como una iniciativa tecnológica.
9.-Las mayores barreras son organizativas, no técnicas: La gestión deficiente del cambio, los flujos de trabajo heredados, la fragmentación de datos y la escasez de talento siguen siendo los principales obstáculos que impiden que la IA se implemente con éxito en las organizaciones minoristas.
10.-La fuerza laboral se transformará radicalmente: Hasta el 75 % de los puestos en el sector minorista podrían cambiar a medida que la IA se integre en toda la empresa, desplazando el trabajo humano hacia la supervisión, la coordinación, el juicio y la toma de decisiones de mayor valor.
De cara al futuro, el informe también identifica cinco prioridades para los minoristas: definir un mapa de valor claro para la IA, prepararse para la incorporación de agentes, reestructurar los modelos operativos en torno a la IA, adoptar un enfoque disciplinado para la inversión en IA y preparar a la fuerza laboral para un futuro nativo de IA.
Holger Harreis, socio sénior y colíder de las iniciativas globales de datos de McKinsey, afirmó al respecto que “el sector minorista europeo cuenta con una oportunidad de IA de entre 240.000 y 320.000 millones de euros, pero la mayoría de las empresas aún tienen dificultades para convertir la inversión en un impacto cuantificable. Mientras tanto, los consumidores ya están cambiando sus hábitos: el 61% utiliza la IA para descubrir y evaluar productos. La tecnología ya no es el obstáculo. La cuestión es si los minoristas podrán reestructurar sus organizaciones con la suficiente rapidez para escalar la IA y aprovechar su valor antes de que el mercado los supere”.
Por su parte, Christel Delberghe, directora general de EuroCommerce, declaró que “nuestro informe conjunto con McKinsey muestra que el sector minorista europeo ya está adoptando la IA mediante inversiones en innovación e implementación. A lo largo de toda la cadena de valor, desde el descubrimiento de productos hasta las cadenas de suministro, nuestro sector está desplegando activamente tecnologías avanzadas para impulsar la eficiencia y mejorar la experiencia de compra de los consumidores. El reto ahora es convertir este impulso en un impacto constante y cuantificable mediante la escalabilidad de la IA en toda la cadena de valor”.









