Las cadenas de valor agroalimentarias europeas se enfrentan a una serie de desafíos, desde el aumento de los precios hasta el cambio climático. El proyecto CO-FRESH, financiado con fondos europeos, ha desarrollado nuevas técnicas, herramientas y conocimientos para impulsar la industria de frutas y hortalizas hacia una mayor sostenibilidad. Los resultados garantizarán que la industria alimentaria esté mejor preparada para el futuro, lo que beneficiará a los productores y a los consumidores.
“Estas tendencias suponen un desafío para todos los actores de la cadena de valor, pero en particular para los agricultores, ya que están limitados por los bajos márgenes, la geografía y el débil poder de negociación”, afirma Inés Echeverría, coordinadora del proyecto CO-FRESH y directora de I+D+i del CNTA en España.
En el proyecto CO-FRESH, Echeverría coordinó un amplio consorcio de socios en toda la UE con el objetivo de adaptar los sistemas agroalimentarios de Europa para que sean más sostenibles social, económica y ambientalmente y estén mejor preparados para el futuro. En siete estudios de caso, CO-FRESH rediseñó y puso a prueba nuevos enfoques sistémicos para la producción agroalimentaria mediante el desarrollo de nuevas técnicas, herramientas y conocimientos, y se propuso llevar estas innovaciones a toda Europa.
En concreto, el proyecto exploró un uso más eficiente de los recursos en las cadenas de valor de frutas y verduras (F&V), además de reducir la cantidad de plástico y desperdicio de alimentos, y también apuntaba a aumentar la vida útil de los alimentos mínimamente procesados, como las ensaladas envasadas. “El éxito de CO-FRESH se basa en el enfoque holístico de las cadenas de valor de frutas y hortalizas, que ayuda a los actores de la cadena a trabajar juntos de manera más eficaz”, añade Echeverría. “Los siete casos piloto siguen siendo un ejemplo vivo de cómo aplicar las innovaciones”.
Transformando desafíos en oportunidades
CO-FRESH generó una mejor cooperación entre muchos socios en la cadena de valor de frutas y verduras de Europa y celebró una serie de reuniones que reunieron a profesionales de la industria para aprovechar una amplia gama de conocimientos e ideas. A través de estos talleres, se discutió el impacto potencial, la viabilidad y el nivel de innovación de más de 200 innovaciones propuestas, antes de seleccionar una lista corta de 19 para ser utilizadas en los 7 casos piloto.
“La metodología de co-creación permitió la participación activa de representantes de toda la cadena de suministro de cada uno de los siete casos piloto”, explica Echeverría. Estos casos piloto se llevaron a cabo en Francia, Hungría, Italia, Países Bajos, Polonia y España, y abarcaron una variedad de granjas productoras de frutas, ensaladas, hongos, legumbres y carne de cerdo.
Implementando la innovación
Los enfoques innovadores que el proyecto implementó con éxito incluyen: utilizar sistemas inteligentes de Internet de las cosas para reducir el consumo de agua en pequeñas explotaciones agrícolas optimizando el riego; desarrollar alimentos vegetales poco procesados a partir de cultivos locales; y reducir los residuos plásticos mediante el uso de bioplásticos compostables para el envasado de alimentos.
El equipo desarrolló un nuevo esquema de certificación para crear conciencia y reducir la producción de microplásticos en la cadena de suministro de frutas y verduras, así como una herramienta de gobernanza para integrar y coordinar a las partes interesadas a lo largo de cadenas de valor cortas.
Para difundir sus hallazgos en el sector agroalimentario europeo, CO-FRESH creó más de 20 vídeos disponibles en YouTube, junto con un vídeo final del proyecto que se mostró en un evento en Bruselas. El equipo realizó presentaciones en más de 120 ferias, conferencias, talleres y reuniones, y llegó a un amplio espectro de partes interesadas del sector agroalimentario.
Además, el proyecto dio lugar a la publicación de más de 100 artículos, boletines informativos de CO-FRESH y comunicaciones breves. Los resultados del proyecto también se presentaron en varias conferencias y reuniones científicas; actualmente se han publicado 10 artículos científicos de acceso abierto y se están revisando otros cuatro.
Evolución continua
Los estudios piloto seguirán implementando las innovaciones más exitosas, algunas de las cuales ya están en fases de prueba en grandes mercados para validar su viabilidad en el mundo real. El trabajo también continuará a través de la sólida comunidad formada por quienes trabajan en la industria agroalimentaria.
“Trabajar en red con proyectos hermanos (Ploutos, FAIRCHAIN, LOWINFOOD y FOODRUS) y participar en varios eventos conjuntos con tomadores de decisiones y autoridades públicas ha fortalecido nuestro mensaje, aprendizajes y conclusiones”, afirma Echeverría. “Esta colaboración continuará después del proyecto a través de socios de CO-FRESH que participan en redes, proyectos y eventos de difusión”.










