Casi siete de cada 10 consumidores consideran que fijar topes a los precios sería la medida más eficaz para contener las subidas abusivas en productos y servicios esenciales con la guerra como pretexto, según revela una encuesta realizada por Facua-Consumidores en Acción, que reclama al Gobierno “actuaciones que frenen la especulación en lugar de limitarse a maquillar el encarecimiento con recortes de impuestos que solo traerán beneficios en las cuentas de resultados de las empresas que se disponen a inflar sus márgenes o lo están haciendo ya”.
La encuesta ha sido desarrollada por la organización entre el 12 y el 17 de marzo y en ella han participado 4.254 consumidores de toda España. En concreto, a la pregunta ¿qué medida crees que sería más eficaz para contener la escalada abusiva de precios de productos y servicios esenciales para los consumidores provocada por el conflicto en Oriente Medio? el 65,9% de los encuestados considera que la mejor opción sería imponer topes a los precios de los productos y servicios afectados.
La fijación de precios máximos como opción más eficaz está 47 puntos por delante de la segunda, que apunta a la aprobación de un impuesto que grave los beneficios extraordinarios de las empresas. Así, el 19% de los encuestados opta por esta medida por encima del resto.
Solo el 12% prefiere la bajada del IVA
Solo el 12,4% de los consumidores considera que bajar el IVA y otros impuestos sería la medida más efectiva para la contención del encarecimiento de los precios. El 2,8% de los encuestados valora que serían más eficaces otras actuaciones.
Facua recuerda que “la experiencia tras las medidas adoptadas por el Gobierno por la invasión rusa de Ucrania constató que fueron claramente ineficaces. Así, el descuento de 20 céntimos sobre los combustibles, que fueron sufragados con dinero público, favoreció que multitud de gasolineras subieran aún más sus precios, en muchos casos incluso el mismo día que entró en vigor la medida. En cuanto a la rebaja del IVA de los alimentos básicos, la reacción de los supermercados fue saltarse la prohibición de seguir aumentando los márgenes sobre numerosos productos ante la falta de controles por parte del Gobierno”.










