El índice de precios de los alimentos de la FAO registró en abril de 2026 un promedio de 130,7 puntos, esto es, 2,1 puntos (un 1,6%) por encima del nivel revisado de marzo, lo que supone el tercer incremento mensual consecutivo, aunque a un ritmo inferior al del mes anterior.
Los índices de precios de los aceites vegetales, la carne y los cereales subieron en mayor o menor medida, compensados por el descenso de los precios del azúcar y los productos lácteos. En comparación con los niveles históricos, el índice de abril se ubicó 2,5 puntos (un 2%) por encima de su valor de hace un año, pero se mantuvo hasta 29,6 puntos (un 18,4%) por debajo del nivel máximo alcanzado en marzo de 2022.
En concreto, el índice para los precios de los cereales registró en abril un promedio de 111,3 puntos, esto es, 0,9 puntos (un 0,8%) más que en marzo y 0,4 puntos (un 0,4%) por encima del nivel registrado el año anterior. El aumento mensual obedeció al alza de los precios de los principales cereales, salvo el sorgo y la cebada.
Asimismo, el índice de precios de los aceites vegetales se situó en un promedio de 193,9 puntos en abril, lo que representa un aumento de 10,9 puntos (un 5,9%) desde marzo y constituye el nivel más elevado desde julio de 2022. Este aumento constante se debió al alza de los precios de los aceites de palma, soja, girasol y colza.
Por su parte, el índice de precios de la carne se situó en abril en un promedio de 129,4 puntos, es decir, 1,6 puntos (un 1,2%) más que en mayo y 7,8 puntos (un 6,4%) por encima del nivel alcanzado hace un año, lo que representa un nuevo récord. El aumento se debió al encarecimiento de todas las categorías de carne, salvo las cotizaciones de la carne ovina, que se mantuvieron en general estables.
En cuanto al índice de la FAO para los precios de los productos lácteos registró en abril un promedio de 119,6 puntos, esto es, 1,3 puntos (un 1,1%) menos que en marzo y 32,1 puntos (un 21,2%) por debajo del nivel registrado el año anterior. El descenso obedeció principalmente a la disminución de las cotizaciones internacionales de la mantequilla y el queso, que compensó con creces los constantes aumentos de los precios de la leche desnatada en polvo, mientras que los precios de la leche entera en polvo se mantuvieron en general estables.
Por último, el índice de precios del azúcar registró en abril un promedio de 88,5 puntos, esto es, 4,3 puntos (un 4,7%) menos que en marzo y 23,8 puntos (un 21,7%) por debajo del valor alcanzado hace un año. La caída registrada en abril se debió principalmente a las expectativas de abundantes suministros en el mundo en la campaña en curso, reforzadas por la mejora de las perspectivas de producción en los principales países productores asiáticos.










