El volumen de producción de la leche de ovino y caprino experimentó un descenso del 4,5% y 5,2%, respectivamente, en el año 2025. Los datos revisados constatan que los productores entregaron a la industria 473 millones de litros de leche de oveja, y de 402,8 millones de litros de leche de cabra. Asimismo, el valor generado se estima en 1.074 millones de euros, un 13,3% menos que el año anterior (640,4 millones correspondientes al lácteo de oveja y 433,3 millones al de cabra).
Pese a estos descensos, España se mantiene como como segundo productor de leche de oveja y tercero de cabra de la Unión Europea, según se ha dado a conocer este jueves durante la celebración de la mesa sectorial del ovino y caprino de leche, que ha presidido la secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria, Ana Rodríguez, en la que se ha analizado la situación y se han debatido distintas cuestiones que preocupan a los agentes implicados.
La tendencia se mantiene en 2026, y, según los datos del primer trimestre, el volumen de entregas de leche de oveja ha disminuido un 6,5% y el de cabra un 10,8% con respecto al mismo periodo de 2025.
Según se ha señalado, el descenso en la producción se debe a una conjunción de factores, como la reducción de los efectivos productores o la coyuntura sanitaria de la cabaña, que puede estar originando problemas de fertilidad y mortalidad.
En lo que respecta al comportamiento de los precios, para el caso de la leche de oveja la situación muestra estabilización o descenso, en torno a los 10-11 euros por hectogrado, valor promedio de los últimos cinco años. En el caso de la leche de cabra, el precio evoluciona al alza y se situó en 2025 en 13 euros por hectogrado, superior a los valores de 2023, que hasta ahora eran los máximos de los últimos cinco años. Este contexto productivo se ve reforzado para los productores con la aparente estabilización en los costes de alimentación estimados para estas especies.
La mesa ha analizado también la situación del comercio exterior de los quesos, para los que España es un actor clave. En 2025, las exportaciones se incrementaron un 4,9% en volumen y un 4,6% en valor, si bien las importaciones evolucionaron en mayor proporción (6,4% en volumen y 10,8% en valor) y la balanza mantiene un saldo negativo.
En la reunión también se han revisado las distintas acciones de promoción alimentaria, tanto a nivel nacional como internacional, que realizan tanto el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación como el propio sector, y que representan un elemento estratégico para reforzar la competitividad y la visibilidad de los productos lácteos de ovino y caprino.










