La inversión en innovación de la cadena de gran consumo en España muestra en 2025 una clara senda de recuperación. Con un esfuerzo equivalente al 1,30% del valor añadido del sector y un total de 1.411 millones de euros destinados a innovación en el conjunto de la cadena, los datos reflejan una mejora progresiva tras el impacto de la pandemia y la crisis inflacionaria, en un contexto marcado por la estabilización de la inversión en industria y distribución y una recuperación más sólida en el ámbito primario.
Según la novena edición del Observatorio de Innovación, del Institut Cerdá, en 2021 la cadena destinó alrededor de 1.014 millones de euros a innovación. En valores nominales —sin descontar la inflación— se trata de uno de los niveles más altos de la serie histórica, comparable al momento en que se lanzó la primera edición del observatorio.
La evolución refleja claramente los impactos externos: crecimiento hasta 2019, caída con la pandemia, recuperación posterior, nuevo freno en 2022 con la crisis inflacionaria derivada del conflicto en Ucrania y, finalmente, una senda de recuperación. La distribución y la industria registraron descensos relevantes respecto a 2019 —en torno al 25-30 %—, aunque en los últimos años se observa estabilización y un ligero repunte. En el sector primario, la caída fue menos acusada y la recuperación prácticamente ya se ha producido, lo que se interpreta como una señal positiva para la fortaleza futura del sistema.
«Comparado con el promedio del conjunto de sectores empresariales en España, la evolución es más volátil y sensible a las crisis, lo que amplía la brecha existente en 2018″, asegura Miguel Hernández, director general del Institut Cerdá. Esta mayor sensibilidad se explica por las características propias de un sector especialmente expuesto a los shocks económicos e inflacionarios.
En comparación internacional, el esfuerzo innovador de la industria española del sector es inferior al de países como Países Bajos, Bélgica, Alemania o Finlandia, y también algo menor frente a economías con estructuras similares. En 2024, la diferencia con el promedio europeo se sitúa en torno a 0,8 puntos porcentuales. Aun así, la inversión sigue siendo mayor que en el conjunto de los servicios, aunque inferior a la de sectores con actividades más intensivas en I+D.
Financiación de la innovación
La financiación de la innovación es mayoritariamente privada, representando cerca del 90 % del total. No obstante, una parte significativa de las empresas recurre a ayudas públicas como elemento catalizador: aproximadamente el 58 % en distribución y el 85 % en el ámbito agrario. Las principales dificultades para acceder a estas ayudas son el desconocimiento de las convocatorias, los requisitos exigidos y la falta de recursos internos para gestionarlas, además de la incertidumbre sobre la concesión final.
En cuanto al destino de la innovación, la prioridad se centra en la implantación de herramientas y tecnologías y en la mejora de procesos. La innovación en producto —especialmente en productos ya existentes— pierde peso respecto a 2018, mientras que la sostenibilidad se consolida como uno de los ejes relevantes. En 2018, el 57% de la innovación se destinaba a procesos; en 2025, esta cifra alcanza el 66%. Paralelamente, aumenta el número de empresas que innovan: de alrededor de un tercio en 2018 se ha pasado a un 60% en 2025.
El análisis de patentes muestra una disminución entre 2018 y 2024: de tres patentes por cada 10 millones de euros de facturación se ha pasado a cifras inferiores, en contraste con el aumento observado en el promedio europeo. Este dato se interpreta a la luz de un tejido empresarial con fuerte presencia de pymes, donde patentar no siempre es viable, sin que ello implique ausencia de innovación. En cambio, las publicaciones científicas vinculadas a la cadena alimentaria han aumentado de forma notable, pasando de 19 a 32, lo que apunta a una posible desconexión entre investigación académica y aplicación productiva.
Respecto a las barreras a la innovación, en 2018 predominaba la falta de recursos propios, mientras que en 2025 la principal limitación es la financiación externa. Se mantienen otros factores como la orientación a resultados a corto plazo, la falta de talento interno y las cargas burocráticas.
La percepción del consumidor añade una dimensión clave. Actualmente, valora sobre todo los aspectos relacionados con la salud (27%), seguidos del precio y la calidad, mientras que la sostenibilidad pierde peso en comparación con años anteriores. Aun así, el 61% de los consumidores percibe los productos españoles como innovadores, incluso más que los procedentes del exterior. Las categorías donde más se aprecia la innovación son platos preparados, aperitivos, congelados y dulces.
Por otro lado, el porcentaje de consumidores que considera que las innovaciones cubren sus necesidades ha pasado del 74% en 2018 al 83%. La percepción de que las innovaciones son caras vuelve a niveles previos a la pandemia, y aumenta el número de consumidores que compran los lanzamientos de forma temprana, del 18% al 26%.
Las 20 iniciativas más transformadoras de 2025
Las 20 propuestas reconocidas han sido elegidas tras un proceso de evaluación riguroso en el que ha participado un comité independiente formado por 16 expertos multisectoriales. El análisis ha tenido en cuenta criterios como el grado de implantación real, la capacidad de generar valor económico y social, y su contribución a la eficiencia operativa, la sostenibilidad y la adaptación a las nuevas demandas del mercado.
Una de las líneas más destacadas de esta edición es la valorización de residuos y la economía circular. En este ámbito se enmarca la iniciativa de Mahou San Miguel para transformar el bagazo —residuo generado en el proceso cervecero— en cucharillas y removedores de café comestibles, evitando la generación de desechos. La dimensión del proyecto es relevante si se tiene en cuenta que la compañía genera anualmente unas 192.000 toneladas de este subproducto.

También orientada a la sostenibilidad se sitúa CircularCheck, la herramienta desarrollada por Ecoembes para ayudar a las empresas a ecodiseñar sus envases considerando todo su ciclo de vida y anticipándose a las exigencias normativas. En el mismo eje se encuentra Fibtray, de Fibtray Solutions, la primera bandeja de celulosa apta para atmósfera modificada, que reduce en más de un 95 % el plástico empleado tradicionalmente y prolonga la vida útil de los alimentos.
El ámbito agroalimentario vuelve a tener un peso relevante entre las iniciativas reconocidas. Bayer ha sido seleccionada por Preceon, un sistema integrado que combina genética avanzada y herramientas digitales agronómicas para incrementar hasta un 10 % el rendimiento del maíz, reduciendo al mismo tiempo el consumo de agua y otros insumos.
En esta misma línea, destacan soluciones orientadas a la gestión de riesgos climáticos y recursos naturales, como Visual Climate Risk, de VisualNACert, una plataforma digital para analizar riesgos climáticos en cultivos de alto valor como pistacho, almendro y vid, o ARCA, impulsada por Vitartis y Omawa Huella Ecológica, centrada en el autodiagnóstico de riesgos climáticos en el sector agroalimentario de Castilla y León.
La innovación también llega a modelos productivos alternativos, como Farmitank, de Parcitank, el primer sistema de agricultura vertical dentro de tanques de acero inoxidable, capaz de reducir un 90 % el consumo de agua y eliminar herbicidas y pesticidas, o Evapo-Solar, de Evapo-control, que combina la reducción de evaporación en balsas de riego con la generación de energía fotovoltaica.
En el ámbito industrial y de distribución, el Observatorio ha reconocido avances en digitalización y eficiencia operativa. Mercadona ha sido seleccionada por Portal Tornillo, una plataforma interna que permite a empleados y proveedores acceder en tiempo real a métricas clave de todo el catálogo, optimizando la toma de decisiones y la gestión del inventario.
Unilever, por su parte, ha sido reconocida por Skip “Ciclos Cortos”, un detergente diseñado para ofrecer resultados eficaces en programas de lavado de solo 15 minutos, reduciendo hasta un 60 % el consumo de energía y un 30 % el de agua, en línea con la creciente demanda de soluciones que combinen rendimiento y ahorro de recursos.
También en el ámbito de la distribución, Lidl ha sido destacada por eliminar los diseños infantiles de productos con menor perfil nutricional, convirtiéndose en la primera cadena en España en adoptar esta medida de forma sistemática, con al menos 60 referencias ya actualizadas.
La selección de 2025 incorpora asimismo proyectos con un marcado impacto social y regulatorio. Es el caso de Sandbox AgriFoodtech, programa pionero a nivel europeo gestionado por el CNTA, que permite realizar pruebas previas antes de la fase regulatoria para acelerar la llegada de nuevas tecnologías y alimentos al mercado.
El Observatorio también ha puesto en valor iniciativas como la reforma del Mercado de San Cristóbal, impulsada por la ONG Cesal y el Ayuntamiento de Madrid, que lo convierte en el primer mercado minorista europeo que funciona como escuela de formación profesional, o #SomosDeBarrio, de Coca-Cola Europacific Partners, orientado a reforzar la competitividad del comercio de proximidad.
En el ámbito de la salud y la nutrición, Nucaps ha sido reconocida por Nupro, probióticos microencapsulados diseñados para su incorporación en alimentos donde las bacterias no sobreviven habitualmente, ampliando las posibilidades de innovación funcional en gran consumo.










