Grupo Miguel Vergara da un nuevo paso en la evolución de su modelo empresarial con el proyecto de una nueva planta de elaboración y curación de cecina en Sahelices de Sabero (León).
Más allá de la nueva capacidad industrial, el proyecto nace con un objetivo claro: trasladar a la cecina el conocimiento ganadero y el control de la materia prima que han definido durante décadas la trayectoria de Grupo Miguel Vergara, para desarrollar un producto con identidad propia, concebido desde el origen y con capacidad para ofrecer regularidad y continuidad a gran escala.
La futura planta supondrá una inversión estratégica para el Grupo, tanto en la adecuación de las instalaciones como en la incorporación de maquinaria, equipamiento y tecnología especializada en los procesos de elaboración y curación.
Una cecina que comienza en la ganadería
Para Grupo Miguel Vergara, la definición de una cecina no comienza cuando la pieza entra en el secadero. Comienza mucho antes, en la ganadería. La experiencia acumulada en la selección, cría y producción de vacuno permite al Grupo trabajar desde parámetros como la raza, la alimentación, la edad, el peso o el grado de infiltración de grasa de los animales, seleccionando la materia prima en función de las características que se quieran obtener posteriormente en cada gama de producto.
Este conocimiento del animal y el control desde el origen son la base sobre la que Grupo Miguel Vergara quiere construir su concepto de “cecina de ganadero y de autor”: un producto que no se define únicamente durante su elaboración y curación, sino que comienza a diseñarse desde la propia selección de la materia prima.
“Para nosotros, la cecina no empieza cuando una pieza entra en el secadero, sino mucho antes. Empieza en la ganadería, en la selección del animal y en decisiones como la raza, su alimentación, su edad o las características de su carne. Llevamos décadas trabajando el vacuno desde el origen y creemos que todo ese conocimiento nos permite aportar una visión diferente a esta categoría y desarrollar una cecina con una identidad muy definida”, señala Miguel Vergara, presidente de Grupo Miguel Vergara.
Homogeneidad, volumen y continuidad
Uno de los pilares del modelo de Grupo Miguel Vergara es su capacidad para trabajar con animales seleccionados bajo criterios comunes de raza, alimentación, edad y características productivas dentro de cada gama. Aplicado a la cecina, este modelo permitirá partir de una materia prima homogénea y trabajar para conseguir regularidad en aspectos como la calidad, el sabor, la textura o la infiltración de grasa, reduciendo las variaciones entre producciones.
A esta capacidad de selección se suma la dimensión ganadera y productiva del Grupo, que permitirá abordar el desarrollo de la categoría con volumen y continuidad de suministro, dos factores especialmente relevantes para consolidar una propuesta comercial estable y con capacidad de crecimiento.
Grupo Miguel Vergara refuerza así su posición como uno de los referentes nacionales del sector vacuno, trasladando a una nueva categoría un modelo basado en el conocimiento y control de toda la cadena de valor, desde la ganadería hasta el producto final.
Tecnología al servicio del producto
La futura planta de Sahelices de Sabero incorporará tecnología de última generación aplicada a los procesos de elaboración y curación. El objetivo no será sustituir el conocimiento tradicional asociado a este producto, sino poner la tecnología a su servicio, permitiendo un mayor control y precisión durante las diferentes fases del proceso, un seguimiento de la evolución de las piezas y una mayor capacidad para reproducir las características definidas para cada producto.
La combinación entre materia prima seleccionada, conocimiento ganadero, experiencia en producto y tecnología permitirá trabajar sobre procesos más controlados y consistentes, preservando al mismo tiempo la identidad y el carácter propios de la cecina. El proyecto supone, además, una evolución natural de la experiencia que Grupo Miguel Vergara ya ha desarrollado en esta categoría junto a sus colaboradores. La nueva capacidad productiva permitirá profundizar en ese conocimiento y avanzar en el desarrollo de una propuesta propia, manteniendo el valor de las relaciones y del trabajo realizado hasta el momento.
Una apuesta por el medio rural
La elección de León para desarrollar este proyecto da continuidad a una vinculación empresarial y ganadera con la provincia que Grupo Miguel Vergara mantiene desde hace años. El Grupo cuenta en Vidanes (León) con una de sus principales explotaciones ganaderas, en la que trabajan actualmente más de 35 personas, y desde 2024 incorpora también a Valles del Esla, una marca históricamente vinculada a la ganadería de la montaña leonesa.
La futura planta de Sahelices de Sabero reforzará esta presencia y permitirá continuar generando actividad económica y oportunidades en el entorno rural.
“León forma parte desde hace años de nuestro proyecto ganadero y empresarial. Tenemos actividad, equipo y una relación muy estrecha con este territorio. Queremos que esta nueva planta sea también una oportunidad para seguir creciendo aquí, generar actividad y demostrar que desde el medio rural pueden desarrollarse proyectos agroalimentarios con ambición, tecnología y capacidad para competir”, añade Miguel Vergara.
Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de tramitación de las correspondientes licencias de obra y actividad ante el Ayuntamiento de Sabero, como paso previo al desarrollo de las actuaciones necesarias para la futura puesta en funcionamiento de la planta. La comunicación de este proyecto supone así el primer paso de una apuesta estratégica de Grupo Miguel Vergara por la cecina, cuyo desarrollo comercial y de marca irá avanzando de forma paralela al proyecto industrial.










