Lidl reabre su tienda de Vic (La Guixa) tras una reforma integral que ha supuesto una inversión de 3,4 millones de euros. La cadena de supermercados ha modernizado y ampliado el establecimiento, que contará con 1.300 metros cuadrados de sala de ventas, 111 plazas de aparcamiento —incluidas tres con puntos de recarga gratuita para vehículos eléctricos— y una plantilla total de 22 empleados, seis de ellos de nueva incorporación.
El nuevo punto de venta se ha diseñado bajo estrictos criterios de eficiencia energética, con sistemas de domótica, iluminación LED de bajo consumo y climatización de alta eficiencia, lo que le ha permitido obtener la certificación CEE-A, la máxima posible en España. Con estas mejoras, Lidl busca ofrecer un servicio más eficiente y sostenible a los clientes de la comarca de Osona.
La reapertura también refuerza el compromiso de la compañía con el desarrollo económico local. Para la ejecución del proyecto, Lidl ha confiado en empresas catalanas como la ingeniería INGESA y la constructora OCP, generando un impacto económico más allá de la actividad comercial del propio establecimiento.
Además de la modernización de las instalaciones, el surtido se ha ampliado en secciones clave. La panadería introduce nuevos productos como floppys y croissants de sabores, y la oferta de platos preparados crece para adaptarse a las demandas de los consumidores. La tienda mantiene su apuesta por los productos de proximidad, con referencias emblemáticas como fuet espetec, butifarra y cava Arestel, colaborando con proveedores catalanes en diversas categorías y exportando parte de su producción a otros mercados.
Con esta apertura, Lidl continúa consolidando su presencia en Cataluña, donde ya cuenta con cerca de 130 tiendas y dos plataformas logísticas. Su actividad en la comunidad genera más de 3.900 empleos directos y, según PwC, contribuye con 1.400 millones de euros al PIB catalán, impulsando más de 28.000 puestos de trabajo entre directos, indirectos e inducidos.










