Unilever ha invertido 85 millones de euros en un nuevo Centro Mundial de Innovación Alimentaria, llamado Hive por su ubicación en medio de los principales centros de investigación académica, nuevas empresas y socios externos. Desde estas instalaciones, ubicadas en el área de Wageningen, en los Países Bajos, la compañía espera liderar sus programas globales de innovación de alimentos para marcas como Knorr, Hellmann’s, The Vegetarian Butcher y Calvė.
En concreto, las áreas de investigación incluirán: ingredientes a base de plantas y alternativas de carne, cultivos eficientes, empaques de alimentos sostenibles y alimentos nutritivos. Junto con sus socios, Unilever tiene como objetivo “transformar la industria alimentaria en un sistema saludable y sostenible, impulsando innovaciones que sean más saludables para las personas y para el planeta”.
Tal y como señaló Alan Jope, CEO de Unilever, “necesitamos una transformación fundamental del sistema alimentario si queremos alimentar a más de 9.000 millones de personas de manera sostenible y nutritiva. La desnutrición, la obesidad, el cambio climático y el desperdicio de alimentos son cuestiones que solo pueden abordarse si trabajamos en colaboración para acelerar la tecnología y la innovación. Tener un centro global de investigación y desarrollo en Wageningen nos permitirá hacer exactamente esto”.
El área de Wageningen en los Países Bajos a menudo recibe el sobrenombre de «Food Valley», un guiño a Silicon Valley, en reconocimiento a los avances en la tecnología agroalimentaria generados por empresas de nueva creación, institutos científicos, ONG y empresas ubicadas en el área.
El nuevo centro de Unilever tiene la certificación más alta para edificios sostenibles: BREEAM-NL Sobresaliente. Además, cuenta con amplias partes del interior totalmente circular que son accesibles al público.










