Para el primer semestre de 2026 se proyecta un volumen total de inversión de aproximadamente 2.900 millones de euros en el sector retail, sujeto a la materialización de las oportunidades actualmente identificadas y de las operaciones en curso. De confirmarse estas cifras, el volumen obtenido marcaría un hito al situarse en el valor más elevado de toda la serie histórica, según revela el último informe de Savills.
El trabajo señala que el incremento previsto de la población contribuirá a un aumento estructural de la demanda por parte de los consumidores. Dado que no se anticipa un aumento significativo del stock de activos comerciales a corto y medio plazo, el desequilibrio entre oferta estable y demanda creciente se traducirá en un aumento de ventas, afluencias y rentas en activos prime y dominantes, reforzando la confianza inversora en el sector retail.
Entre las transacciones previstas para la primera mitad de año destacan la venta por parte de Castellana Properties de su cartera de parques comerciales en España, por un importe estimado de 279 millones de euros, la desinversión de LSGIE mediante la venta de ocho de sus centros comerciales, por unos 1.600 millones, o la venta del centro comercial Islazul (Madrid).
Siempre que las tensiones derivadas del conflicto de Oriente Medio no se extiendan en el tiempo, el volumen de inversión podría situarse por encima del registrado en 2025, destaca Savills.
Centros Comerciales
Desde 2021, la actividad inversora en centros comerciales se ha orientado hacia operaciones de menor volumen y con rentabilidades más elevadas en comparación con el periodo prepandemia. No obstante, en 2025 comienza a observarse un cambio de tendencia, con la materialización de transacciones de mayor escala y con niveles de yield más reducidos. Un ejemplo destacado es la venta del centro comercial Parque Corredor, cuya venta marca una rentabilidad récord para este tipo de activos desde el inicio del ciclo de subidas de tipos en 2022, aunque se sitúa muy por encima de los niveles prime del ciclo prepandemia en que se alcanzaron yields del 5% e incluso inferiores.
De cara a 2026, se prevé la continuidad de esta tendencia, impulsada por la entrada de capital institucional core en busca de activos dominantes y consolidados, en contraste con los años previos en los que predominaba capital core plus y value -add orientado a la adquisición de centros de menor tamaño para su reposicionamiento.
Se estima que en 2026, con la llegada de nuevo capital al mercado, el universo de potenciales compradores se ampliará de forma significativa, incorporando nuevos actores al panorama inversor. A su vez, todo apunta a que el volumen de inversión en 2026 superará el de 2025, impulsado por la posible venta de ocho centros comerciales por parte de LSGI, siempre que la operación llegue a materializarse.
Parques Comerciales
Ante la actual incertidumbre económica y política, se prevé que el interés de los inversores por el mercado de parques comerciales se incrementará. Históricamente, en situaciones similares, estos activos han demostrado una notable resiliencia, lo que refuerza su atractivo en el contexto actual.
Las previsiones apuntan a que el volumen de inversión en 2026 podría superar el de 2025, impulsado por las operaciones previstas y en marcha, entre las que sobresale la venta del porfolio de parques comerciales de Castellana Properties.
High Street
Aunque el inversor privado continuará desempeñando un papel predominante en el mercado de inversión de high street, se observa que el capital institucional está volviendo a mostrar interés por este mercado en España con principal foco en Madrid y Barcelona.
Continuará la sólida demanda de espacios de alta calidad en ubicaciones prime, en un entorno de desocupación muy reducida. Esta dinámica continuará impulsado un crecimiento sostenido de las rentas, reforzando el atractivo del segmento y consolidándolo como una de las tipologías más demandadas por parte del inversor privado.
Supermercados
El mercado de inversión se encamina hacia un escenario similar al previo a la pandemia, en el que el segmento de alimentación no ejercía un liderazgo tan marcado y el volumen anual transaccionado se situaba habitualmente en el rango de 200 –300 millones de euros.
Se espera que el capital privado siga siendo un motor clave del mercado, mientras que el capital institucional mantendrá una presencia más selectiva, centrada en grandes carteras y condicionada por mayores exigencias de rentabilidad y una oferta más limitada.
Resulta poco probable que el mercado retorne rentabilidades inferiores al 5% observadas en ejercicios recientes, cuando numerosas carteras fueron adquiridas. En consecuencia, se prevé una rotación limitada entre los propietarios que compraron en aquel periodo.










