Pascual pisa el acelerador en su negocio internacional con la vista puesta en alcanzar los 100 millones de euros de facturación exterior en 2027, coincidiendo con el cierre de su plan estratégico Rumbo 24-27. La compañía prevé cerrar este año con 70 millones en su división internacional, un crecimiento apoyado en su expansión en Centroamérica, África y Asia y en un modelo que combina producción local, alianzas estratégicas e innovación adaptada a cada mercado.
Según Tomás Meléndez, director de Internacional de Pascual, “nuestra expansión internacional avanza con paso firme en los últimos años. El objetivo de los 100 millones en 2027 es un paso natural dentro de nuestra estrategia y una muestra de que el modelo de internacionalización de Pascual funciona”.
“Internacionalizarse no es solo exportar más, sino transformarse para poder operar, producir y crecer en países donde existen retos logísticos, económicos y sociales muy diferentes a los europeos. El modelo, basado en expansión orgánica y alianzas con socios locales, se apoya en una propuesta de valor clara: ofrecer productos nutritivos, asequibles y sabrosos a consumidores de países emergentes donde la necesidad principal no es la salud preventiva, sino acceder a proteínas de calidad”, comenta Meléndez.
Uno de los elementos clave de la expansión de Pascual es su tecnología de larga vida, que permite que el yogur se conserve hasta 11 meses sin refrigeración. Esta característica convierte al producto en una solución idónea para países con baja penetración de frigoríficos, condiciones climáticas extremas o infraestructuras logísticas complejas, como Angola, Filipinas o Guatemala. La capacidad tecnológica, según la compañía, está al alcance de “muy pocas empresas en el mundo” y representa una ventaja competitiva decisiva.
Pascual centra su actividad internacional en los países situados en torno al paralelo 15, donde opera ya en 60 mercados. La compañía subraya su éxito en regiones como Centroamérica, República Dominicana, Norte de África, Angola y Filipinas, país donde ha logrado más del 40% de cuota en yogures y prepara la apertura de una fábrica propia.
En Guatemala, sus productos han alcanzado una presencia del 100% en el canal tradicional en apenas dos meses, con una red de más de 32.000 puntos de venta. El proyecto conjunto con Corporación Castillo Hermanos, bajo la joint venture Gracia Foods, se ha convertido en uno de los motores del crecimiento de Pascual en la región. La iniciativa integra tres plataformas de producto —Bifrutas de La Granja, yogures de larga vida y Vivesoy— y ha permitido a la marca situar a Vivesoy como segundo actor del mercado de bebidas vegetales, superando el 12% de cuota. La compañía espera rebasar los cuatro millones de euros de facturación en 2025, el doble que en 2024, en un mercado regional de 52 millones de habitantes, casi la mitad menores de 25 años.
Filipinas, nueva fase industrial
A través de ABI Pascual Foods, joint venture con Asia Brewery, la compañía ha reforzado su presencia en un país donde opera desde hace más de 13 años. La producción local iniciada en 2023 ha sido determinante para hacer frente a los elevados costes logísticos de un territorio archipelágico. Con un 40% de cuota en yogures de larga vida y una previsión de 20 millones de euros de facturación en 2025, Pascual ampliará su capacidad industrial con sabores adaptados al mercado —como Ube, Dalanda o Jack fruit— y programas de responsabilidad social centrados en la nutrición infantil. Para 2027, su objetivo es fabricar localmente toda la gama de yogures de larga vida y convertir Filipinas en plataforma logística para el sudeste asiático.
En Marruecos, el impulso de Pascual en el norte de África llega de la mano de AJP y Activ Distribution, con quienes la compañía produce desde 2024 para el mercado marroquí. La elaboración local de Bifrutas Tropical ha fortalecido su penetración en el canal tradicional —que representa el 90% del mercado— y permitirá cerrar el año con 4,5 millones de euros de facturación, un 20% más que en 2024. La previsión a medio plazo es alcanzar los 10 millones de euros en tres años con Bifrutas, Vivesoy y yogures de larga vida. El país, con 38 millones de habitantes y un 40% de población joven, se consolida como una oportunidad estratégica. Además, Pascual ha reforzado su apuesta regional con la creación de Pascual Afrique Du Nord, una sociedad 100% propia.
En Angola, tras más de 25 años exportando al país y liderar el mercado de yogures de larga vida, Pascual mantiene en pausa su proyecto local debido a la elevada inflación, la devaluación del kuanza y la contracción del consumo. Aunque la producción iniciada en 2022 se ha ralentizado, la compañía considera que la demanda y la demografía mantienen el potencial de futuro del mercado angoleño.
La compañía prevé ampliar su actividad hacia países como Laos, Camboya, Indonesia o Sudáfrica, manteniéndose fiel a su filosofía: primero conquistar el mercado y después invertir en industria. No obstante, también reconoce que el contexto internacional, marcado por tensiones comerciales y barreras crecientes, obliga a redoblar esfuerzos. La compañía señala que el periodo en el que las fronteras se abrían y los mercados se liberalizaban “se ha terminado”, y que hoy las economías más vulnerables priorizan la autonomía alimentaria. En este entorno, operar en múltiples regiones requiere más trabajo, más flexibilidad y una gestión sofisticada del riesgo. La fortaleza del dólar es otro factor relevante. Al exportar en euros hacia países que utilizan monedas vinculadas al dólar, las oscilaciones de esta divisa pueden encarecer el producto hasta un 14%.
En palabras de Tomás Meléndez, “Pascual es un socio de referencia por su capacidad de fabricar alimentos de larga vida y su apuesta por proyectos de producción local que democratizan el precio para el consumidor de cada uno de los países”. La empresa insiste en que el éxito internacional depende tanto de la tecnología como del factor humano. Los socios internacionales buscan en Pascual visión a largo plazo, innovación, flexibilidad y capacidad de adaptación. A su vez, la compañía selecciona aliados con profundo conocimiento local y bases industriales sólidas.










