Con cerca de 30 millones de roscones de Reyes consumidos cada año en España, la elección de este bollo se convierte en un ritual tan esperado como la propia festividad. Para orientar a los consumidores, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha evaluado una docena de roscones rellenos de nata a la venta en supermercados.
Los resultados reúnen la valoración nutricional, la calidad de los ingredientes, la presencia de aditivos, el grado de procesado y la información del etiquetado, además de las calificaciones de degustación de un panel de expertos pasteleros.
Un año más, poco más de la mitad de los roscones seleccionados incluyen un relleno elaborado exclusivamente con nata, que suele representar alrededor del 45% del peso total. En los otros cinco se observa la sustitución total o parcial de la nata por grasas vegetales más económicas, como palma, coco, nabina o palmiste.
Otro de los problemas detectados, en este caso común a todos los roscones de supermercado es el abuso de aditivos: 12 de media. Predominan los colorantes (especialmente en la fruta escarchada), además de conservantes, emulsionantes y agentes de textura, ingredientes frecuentes en productos sometidos a congelación y posterior descongelación. Este proceso también explicaría la falta de crujido de la almendra, que aparece blanda en numerosos casos.
En términos organolépticos, los roscones de supermercado se alejan de los aromas y texturas propios de una elaboración artesana. La fruta escarchada suele ser uno de los elementos más criticados: en algunos roscones es en realidad calabaza teñida con colores intensos. El bollo también presenta diferencias notables, más cercano a un brioche industrial, a veces con textura ligeramente chiclosa o con una fermentación excesiva. Los mejor valorados son aquellos que mantienen aromas suaves a cítricos y azahar y, sobre todo, los que emplean mantequilla y azúcar en la masa.
Este año solo tres roscones superan la barreta de los 60 sobre 100 puntos para ser considerados por OCU de buena calidad, como son:
– Roscón relleno de nata 100% Carrefour Extra. 9,49 euros/750 gramos (12,65 euros el kilogramo). Calificación global: 63 puntos sobre 100. Degustación: bollo bien fermentado, con alveolado adecuado, buen tamaño, abundante azúcar en grano y textura jugosa. Buen olor a bollería, abundante presencia de nata de dulzor equilibrada, el bollo es sabroso, se aprecia la mantequilla y un sabor a azahar equilibrado.
– Roscón de nata 100% El Obrador de El Corte Inglés. 17,75 euros/850 gramos (20,88 euros el kilogramo). Calificación global: 62 puntos sobre 100. Degustación: Bollo bien fermentado con azúcar perlado, textura típica de roscón, tierno. Buen olor a bollería. Nata de buen sabor, aromas equilibrados.
– Roscón de Reyes nata 100% Lidl. 9,49 euros/750 gramos (12,65 euros el kilogramo). Calificación global: 60 puntos sobre 100. Degustación: bollo bien fermentado de buen tamaño, con abundante azúcar perlado y de textura correcta. Buen olor a bollería, nata de dulzor equilibrada y agradable sabor, el bollo es sabroso, con un sabor a azahar subido.
No obstante, antes de adquirir un roscón de supermercado, OCU aconseja comprobar la fecha de caducidad, ya que en algún caso era de solo dos días, al tratarse de roscones ya descongelados. En cualquier caso, deben consumirse con moderación, ya que son alimentos ricos en grasa (17,5%) y azúcar (otro 19%).










