Los hogares españoles consumieron 11.256 toneladas de carne de ovino y caprino entre enero y junio, un 13% menos que un año antes, con una caída del 10% en el año móvil. Además, no es un dato puntual: en 2025 el consumo doméstico ya había retrocedido un 12% y el extradoméstico un 10%, según los datos del Ministerio de Consumo analizados por Asaja.
En este sentido, la organización agraria señala que el sector ovino y caprino de carne afronta el otoño con una fotografía de claroscuros: menos animales y menos explotaciones, un consumo interno a la baja y unos mercados exteriores en plena reconfiguración, pero con unas cotizaciones del cordero que encadenan subidas de dos dígitos.
En concreto, España cerró 2025 con unos 12,81 millones de ovinos, un 5% menos que el año anterior, y 2,21 millones de caprinos, un 6% menos. El retroceso es muy superior al de la media comunitaria, donde el censo ovino bajó un 1% y el caprino un 4%. Aun así, España sigue siendo el primer país de la UE en censo ovino, con el 24% del total, y el segundo en caprino, con el 22%.
La estructura productiva también se resiente: alrededor de 110.000 explotaciones de ovino y 70.000 de caprino, mayoritariamente de orientación cárnica (66% y 73%, respectivamente).
La producción se ajusta en 2026
La producción de carne de ovino cerró 2025 en 98.751 toneladas, prácticamente estable, mientras que la de caprino cayó un 16%, hasta 7.276 toneladas. El ajuste se acelera este año: entre enero y julio se sacrificaron 3,97 millones de ovinos, un 8% menos, con 54.018 toneladas de carne (-6%). En caprino, el descenso se limita al 3%.
En valor, la producción de carne de ovino y caprino alcanzó los 1.446,6 millones de euros en 2025, un 5% más, y supone el 5% del valor de toda la producción ganadera española.
Exportaciones
El dato que marca la campaña llega del comercio exterior: entre enero y junio de 2026 no salió ni un solo animal vivo hacia Marruecos, frente a los 243.000 del mismo periodo del año anterior. Argelia se ha consolidado como principal destino, con 273.268 animales (+10%), mientras caen con fuerza los envíos a Italia (-41%) y Francia (-30%).
En conjunto, la exportación de ovino vivo se redujo un 37,7% en el semestre, hasta 443.642 animales, al tiempo que las importaciones crecían un 38,1%. En carne, el volumen exportado bajó un 2,5%, pero la facturación subió un 7%, hasta 240 millones de euros, gracias a los precios más altos. Francia sigue siendo el primer destino del cordero español.
Precios al alza, costes también
En la semana 35 de 2026, el cordero de menos de siete kilos cotizaba a 1.523,90 euros por cada 100 kilogramos canal; las categorías de 10 a 13 kilos y de siete a 10 kilos acumulan subidas interanuales del 17,6% y del 14%. El cabrito de siete a nueve kilos se situó en 6,99 euros el kilogramo vivo. España se mantiene entre los países con precios más altos de la UE, tanto en cordero ligero como pesado.
La contrapartida está en la alimentación: el pienso para cebo de corderos se pagó a 302,76 euros/tonelada, un 14,17% más que hace un año y un 12,69% por encima del arranque de 2026. Una subida que absorbe buena parte de la mejora percibida en origen.










