España produjo en 2025 un total de 29.350 toneladas de miel, un 11,5% menos que el año anterior, según los indicadores económicos del sector apícola publicados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y analizado por Asaja, que señala que el descenso se atribuye a los incendios, a unas lluvias concentradas a principios de año seguidas de sequía y a problemas ya estructurales como la varroosis y las especies exóticas invasoras.
En concreto, La producción se concentra en cuatro comunidades: Castilla y León (16,8%), Andalucía (16,4%), Comunidad Valenciana (15,5%) y Castilla-La Mancha (10,9%), que juntas superan el 60% del total. El movimiento más llamativo es el de Extremadura, que pasa del 15,2% de la miel española en 2024 al 9,6% en 2025.
En cuanto al precio, la campaña 2025/2026 cerró con estabilidad: la miel de mielada a granel subió un 12%, hasta 4,48 euros el kilogramo; la de mielada envasada se mantuvo en 7,65 euros el kilogramo y la multifloral envasada bajó un 7,8%, hasta 6,56 euros el kilogramo. El consumo aparente cayó un 20,5%, hasta unos 700 gramos por habitante y año, mientras el autoabastecimiento mejoró del 79,3% al 86,9%. En los hogares se compraron 15,45 millones de kilos a un precio medio de 7,55 euros el kilogramo.
Un censo que sigue bajando
El censo se sitúa en 2.741.400 colmenas, un 0,15% menos que el año anterior. La comparación larga es más expresiva: en 2020 se superaban los 3,1 millones, de modo que el sector ha perdido unas 360.000 colmenas en cinco años. El 79,1% son trashumantes, un rasgo que define a la apicultura española: más de tres de cada cuatro kilos de miel salen de explotaciones que mueven sus colmenas.
España cuenta con 27.781 explotaciones apícolas según la nueva metodología aplicada en 2026, que excluye las explotaciones sin declaración de censo y que, por tanto, no permite comparar con años anteriores. El 17% son profesionales, con más de 150 colmenas, con Extremadura (64%), Andalucía (39%) y Murcia (30%) a la cabeza. Es el mayor grado de profesionalización de la Unión Europea.
Primer censo de la UE y saldo comercial positivo en valor
España aporta el 13,7% de las colmenas comunitarias y es el Estado miembro con mayor censo, aunque solo reúne el 4,9% de los apicultores europeos.
En comercio exterior, las importaciones sumaron 35.092 toneladas (−1,4%) por valor de 68,1 millones de euros (+6%), con un 55% de origen comunitario y un 45% de terceros países. Portugal es el principal proveedor, Ucrania el primer origen extracomunitario y China retrocede un 38,8%.
Las exportaciones crecieron hasta las 30.666 toneladas (+13,4%) y 110,5 millones de euros (+10%), con Francia, Alemania, Portugal e Italia como principales destinos. España importa más volumen del que exporta, pero el saldo en valor es positivo: la miel que entra se paga a unos 1,94 euros el kilogramo y la que sale a unos 3,60 euros el kilogramo.
A este escenario se suma un cambio normativo relevante: desde el 14 de junio de 2026 la etiqueta debe indicar el país de origen de la miel y, en las mezclas, el porcentaje de cada procedencia.










