El sector agribusiness en Iberia se consolida como el más dinámico y profesionalizado de Europa, atrayendo capital institucional y diversificando cultivos en un contexto global de creciente demanda alimentaria, según destaca el informe “Global Agribusiness Report” de CBRE.
El trabajo destaca que el sur de Europa se posiciona como un hub estratégico para la agroindustria con perspectivas de crecimiento sólido, impulsado por la diversificación de cultivos y la profesionalización de las explotaciones en Iberia e Italia, que conforman el mayor hub agroalimentario europeo.
La región se posiciona como destino estable para inversiones a largo plazo, respaldada por estabilidad política, regulación favorable y proximidad a grandes mercados consumidores. Los cultivos permanentes (olivo, almendro, cítricos, frutos rojos y pistacho) siguen ganando terreno, con incrementos de productividad superiores a la media de la UE.
Factores como la orientación exportadora y la alineación con criterios ESG (eficiencia hídrica, biodiversidad) refuerzan el atractivo del sur de Europa para inversores institucionales. No obstante, CBRE identifica algunos desafíos: escasez de agua, aumento de costes y exigencias regulatorias ambientales. La inversión en tecnología, sistemas de riego y resiliencia de la cadena de suministro será clave para mantener competitividad.
“El agronegocio se ha convertido en un sector estratégico a nivel mundial, impulsado por el crecimiento sostenido de la demanda alimentaria y la profesionalización de las explotaciones. Hoy hablamos de un mercado global, interconectado y con un papel clave en sostenibilidad, donde la inversión busca tanto rentabilidad como impacto positivo en biodiversidad, eficiencia hídrica y reducción de carbono. En este contexto, el sur de Europa, y especialmente Iberia, ocupa una posición privilegiada por su capacidad productiva, modernización y orientación exportadora. Desde CBRE, aportamos una visión integral que combina conocimiento local y alcance global, ayudando a nuestros clientes a identificar oportunidades”, explica Manuel Albuquerque, Head of Agribusiness del Sur de Europa en CBRE.
España: liderazgo europeo en cultivos premium
España se mantiene como referente en producción agroalimentaria, liderando el mercado mundial de aceite de oliva, con cerca del 35% del total global. Andalucía, y en particular Jaén, concentra la mayor superficie de olivar, donde la dependencia del régimen de lluvias sigue condicionando precios y rendimientos. Tras la caída de precios en 2024 por una campaña favorable, CBRE prevé un repunte en la campaña 2025/2026 debido a un verano extremadamente cálido y lluvias por debajo de la media.
Los olivares modernos en regadío han mostrado retornos extraordinarios, reforzando el atractivo para inversores. En cítricos, España mantiene su liderazgo en la producción de naranjas y mandarinas frescas en la UE, aunque enfrenta presión por la competencia de mercados emergentes como Egipto y Marruecos. En uva de mesa, España, junto con Italia y Grecia, es uno de los mayores productores europeos. La demanda se concentra en variedades sin semillas, con desarrollo de nuevas variedades adaptadas al calor y resistentes a enfermedades, sostiene el informe de CBRE. En los frutos secos, España se ha establecido como principal productor en Europa para almendro y pistacho, presentando una muy necesaria alternativa a la producción exportadora Americana, que está ahora bajo presión por limitaciones de regadío en California.
Financiación y rentabilidades
La financiación agraria en el sur de Europa se apoya principalmente en la banca tradicional, con préstamos y leasing para maquinaria, favorecidos por la bajada de tipos del BCE. Ganan presencia los prestamistas privados especializados en cultivos permanentes y regadío, con estructuras sale & leaseback, mientras los fondos de deuda comienzan a asignar capital, aunque de forma residual frente a otros mercados más maduros como Norteamérica.
Las rentabilidades varían según el modelo de inversión: entre 4%-6,5% en arrendamiento de tierras irrigadas y 8%-15% en compra y operación dependiendo del tipo de cultivo y sin considerar la revalorización del suelo.
Los precios de la tierra irrigada reflejan la alta demanda, explica CBRE: en Iberia se sitúan entre 30.000 y 45.000 euros por hectárea, mientras que en Italia oscilan entre 25.000 y 45.000 euros por hectárea. Entre los cultivos más demandados destacan el olivo, el almendro y el pistacho, considerados estratégicos por su orientación exportadora y su capacidad para generar retornos estables.
Contexto global
España y Portugal se sitúan entre las regiones del mundo cuya producción agrícola (medida en dólares estadounidenses) se ha duplicado desde el año 2000, según el informe global de CBRE. Este comportamiento consolidado pone de manifiesto no solo la transformación del sector a escala internacional, sino también el fuerte avance y la profesionalización del campo ibérico en las últimas dos décadas.
La demanda mundial de alimentos sigue en aumento, con la inversión en capital natural pasando de niveles insignificantes a 250.000 millones de euros en 20 años, solo considerando fondos institucionales (menos de la mitad del volumen total en Iberia, donde también participan grupos industriales y family offices). Las rentabilidades históricas de la tierra agrícola rondan el 10% anual, con menor volatilidad que otros activos y beneficios en diversificación y sostenibilidad. El agronegocio está altamente interconectado: el comercio (exportaciones/importaciones) representa una parte significativa de la producción, superando el 50% en cultivos como almendras – reforzando la necesidad de una visión global para poder entender y soportar la toma de decisiones en este sector.









