CBRE anticipa en su informe Real Estate Market Outlook 2026 un nuevo año de crecimiento para el inmobiliario español. En el caso del retail, el trabajo revela que prolongará en 2026 el buen comportamiento registrado en el último año en todos los subsegmentos.
En concreto, señala que el crecimiento moderado de las ventas minoristas, el impulso del consumo privado y unos niveles récord de turismo sostendrán la actividad. Las afluencias y las ventas han mantenido una tendencia al alza desde 2021, lo que refuerza la operativa y la ocupación de los activos. Se seguirá acentuando la polarización entre activos, destacando aquellos más competitivos, que son los que cuentan con espacios renovados y orientados a ofrecer una mejor experiencia al cliente, adaptándose de forma efectiva a sus necesidades y preferencias.
En cuanto al mercado logístico español, CBRE destaca que cerró 2025 con una absorción superior a los 2,7 millones de metros cuadrados, un nuevo récord histórico. Madrid superó nuevamente el millón de metros cuadrados y Barcelona se situó en torno a los 600.000, condicionada por una disponibilidad muy reducida. Para 2026, se prevé una demanda sólida en los principales hubs, si bien la falta de oferta seguirá condicionando ciertos mercados. La combinación de demanda resiliente y disponibilidad limitada está llevando a los ocupantes a replantear sus estrategias de expansión, primando soluciones más eficientes, flexibles y a planificar con más anticipación.
En términos generales, tras cerrar 2025 con más de 18.400 millones de euros invertidos, un 31% más que en 2024 y el mayor volumen desde 2018 (20.383 millones de euros), la compañía estima que en 2026 la inversión inmobiliaria aumentará entre un 5% y un 10%. Un avance esperado especialmente relevante teniendo en cuenta el fuerte impulso registrado el año anterior, que situaría el volumen total entre los 19.000 y los 21.000 millones de euros. El sector se moverá en un contexto favorable, impulsado por la demanda interna, la estabilidad de los tipos de interés, en torno al 2%, y por la mejora de las condiciones de financiación, que está reactivando la actividad tanto de la banca como de los prestamistas alternativos.
“El mercado inmobiliario español inicia 2026 en un entorno condicionado por macrotendencias globales y ciertos desequilibrios estructurales. Empezamos a ver la vuelta del capital core (hasta ahora protagonizado por el capital privado) y especialmente un rendimiento de los activos que en la mayoría de los casos supera las expectativas. Esto, junto con un flujo sostenido de operaciones corporativas, será clave para dinamizar la actividad. Pese a la incertidumbre geopolítica y económica, España se encuentra en una posición destacada para captar capital en todos los segmentos, desde los tradicionales hasta los alternativos. La calidad del producto, el reposicionamiento de activos y los criterios ESG serán determinantes para atraer capital. Todo ello configura un 2026 decisivo, con estabilidad financiera, mayor liquidez y nuevas necesidades sociales y tecnológicas que crean un entorno favorable para la inversión”, explica Paloma Relinque, Head de Capital Markets de CBRE.










