El 58% de los españoles quiere aumentar su ingesta de proteínas (un 43% a través de alimentos naturalmente ricos en ellas), según revela un estudio presentado por Lantern, con el apoyo institucional del ICEX, dentro de la jornada “Food Revolution: Horizontes estratégicos en alimentación y bebidas”.
En cuanto al consumo de fibra, el 54% cree tomar suficiente, aunque un 58% querría tomar más y el consumo real medio está entre 12 y 17 gramos al día frente a los 25-30 recomendados. Según el análisis de Lantern, los productos enriquecidos con fibra suponen solo un porcentaje marginal en los lineales.
La encuesta recoge también que legumbres, ensalada, berenjena y brócoli lideran el ranking de categorías percibidas como más saludables y ocho de las 10 primeras son de origen vegetal. No obstante, en felicidad, la receta española es aceite de oliva, jamón serrano o ibérico y huevos.
En términos relativos, helados, chocolate y croquetas hacen felices a los españoles, aunque no los perciben como saludables, mientras que kéfir, avena o bebidas vegetales se perciben como saludables pero aportan menos felicidad.
«Estamos dejando atrás la era de los productos light para entrar en la de la nutrición positiva: productos bien diseñados, con densidad nutricional, más proteína y más fibra. Y los GLP-1 van a suponer un cambio tectónico en la alimentación en los próximos años», destaca Jaime Martín, socio fundador y CEO de Lantern.
Los temas que más ocupan al sector de alimentación y bebidas
En la apertura de la jornada, ICEX defendió que las empresas españolas deben competir por valor y no por precio. «Tenemos que cerrar definitivamente ese bueno, bonito, barato como propuesta de valor», subrayó Elisa Carbonell, consejera delegada de ICEX.
Por otro lado, la jornada reunió a once marcas en cinco conversaciones sobre los temas que más ocupan hoy al sector de la alimentación y bebidas:
-David contra Goliath: marcas contra el statu quo. ¿Cómo se compite contra gigantes cuando eres pequeño? Beatriz Magro (CEO de Komvida), Jaume Betrian (CEO de PLESH) y Pepe Vilches (Director Comercial y Marketing de Cantero de Letur) coincidieron en que la agilidad es su mejor arma. Pepe Vilches añadió que, por mucho que cambie el mercado, la variable de marketing más importante sigue siendo la P de producto: si no da la cara, no hay repetición.
-Crecimiento en el nuevo contexto de gran consumo. ¿Cómo se crece con la marca de distribución al alza y un consumidor que gasta menos? Isabel Sánchez Ruiz (CEO de Delaviuda Confectionery Group) recordó una frase que se quedó en la sala: «No quiero vender más, sino ser el más querido». Óscar Vicente (CEO de Angulas Aguinaga) la llevó a la práctica con su forma de innovar, que consiste en hackear los problemas del consumidor, como unas gulas con un huevo cocido a baja temperatura, todo en uno: rico y conveniente.
-Gallo al Bronce: una apuesta por la innovación y el valor añadido. Un caso de éxito que empezó con un fracaso. Isabel Baixeras (Marketing Manager de Gallo) contó cómo su primer intento de entrar en pasta premium no funcionó. La respuesta fue dejar de imitar los códigos italianos y hacer que el premium luciera más Gallo. Su lección: «Premium no vale copiar códigos: es construir una razón propia por la que valga la pena pagar más».
-Conectando marcas con la cultura Z. ¿Cómo se conecta con una generación que detecta la publicidad a distancia? Ángela Mínguez (Marketing Manager de Fini golosinas) y Héctor Rivero (Sr. Marketing Manager, Brand & Menu de McDonald’s) coincidieron en que ser relevante para la Generación Z no va solo de aparecer donde ya está ese target, sino de entender cómo son de verdad, tener un papel creíble en sus momentos vitales y saber decir que no a cualquier oportunidad.
-Marcas con pasaporte internacional. ¿Qué hace falta para que una marca española salga fuera y no solo exporte producto? David Aura (Director Comercial de Cavas Mestres), Juan Carlos Espinosa Cano (CEO de Inés Rosales) y Miren Díez Delgado (CMO de Palacios Alimentación) vienen de sectores muy distintos, pero dieron una misma receta: una identidad propia y auténtica, la gastronomía española como palanca, escuchar a cada mercado sin perder quién eres y elegir bien al socio local.










