La subida de precios sigue influyendo en la forma que tienen los españoles de comprar alimentos y bebidas. Así lo confirma la VI Edición del Barómetro de consumo de AINIA, que recoge cómo evolucionan los hábitos de compra, consumo y cocinado de los consumidores en un contexto marcado por una mayor sensibilidad al precio y por la búsqueda de una cesta más planificada
De este modo, el 63% de los consumidores afirma haber modificado sus hábitos de compra y consumo por este motivo. Entre quienes han cambiado sus hábitos, el 85% se fija más en el precio, el 78% compra más productos en oferta y el 74% declara que se permite menos caprichos.
El Barómetro refleja una compra más orientada al control del gasto. Los consumidores comparan más, buscan promociones y reducen compras no esenciales. También aprovechan más los alimentos que tienen en casa y revisan mejor qué compran, cuánto compran y dónde compran.
Esta evolución se produce en un contexto en el que el gasto alimentario sigue siendo elevado. Según las conclusiones del informe, cuatro de cada cinco consumidores afirman haber gastado más en alimentación durante el último año y tres de cada cuatro esperan gastar más el próximo. El precio, por tanto, se mantiene como un factor decisivo, pero no el único. La relación calidad-precio, la proximidad, las ofertas y la utilidad del producto ganan peso en la decisión de compra.
Una cesta más básica, saludable y funcional
El informe apunta a una reconfiguración de la cesta. No se observa una renuncia generalizada al consumo, sino una selección más cuidadosa de categorías y formatos.
Se mantiene el consumo de productos básicos de cocina diaria, como lácteos, pasta, arroz, legumbres y hortalizas. Al mismo tiempo, crecen categorías asociadas a una alimentación funcional y versátil, como verduras, frutas, huevos, legumbres y frutos secos.
Por el contrario, se reduce con mayor intensidad el consumo de categorías más prescindibles o de mayor desembolso, como mariscos, bebidas con alcohol, pescado o bebidas con gas. También bajan productos vinculados a la indulgencia o la conveniencia, como galletas, cereales y platos preparados. Estos datos muestran una cesta más racional. El consumidor busca productos que le permitan cocinar en casa, resolver comidas diarias y equilibrar precio, salud y calidad.
El supermercado resiste y el online gana terreno como canal complementario
El supermercado continúa siendo el eje de la compra habitual. Casi nueve de cada 10 consumidores realizan sus compras de alimentos y bebidas en supermercados, aunque la mayoría combina diferentes formatos comerciales, lo que refleja un comprador más multicanal y pragmático.
Los motivos de elección del establecimiento son, principalmente, la cercanía, la relación calidad-precio y las ofertas. En cuanto a la frecuencia de compra, crecen formatos como discount, frutería y mercado municipal, mientras disminuye la compra en algunos canales tradicionales o especializados.
La compra online de alimentación también avanza como canal de apoyo. El 45% de los consumidores compra alimentos online. Los canales más utilizados son los ecommerce de hipermercados, plataformas como Amazon, Glovo o Getir, y ecommerce de supermercados.
La comodidad es el principal motivo para elegir el canal online. También influyen evitar colas, encontrar rápido lo que se busca y acceder a ofertas. No obstante, el online no sustituye por completo a la tienda física, ya que muchos consumidores prefieren ver y elegir los productos, especialmente los frescos.
En conjunto, el Barómetro muestra un consumidor que adapta su compra al contexto de precios. Planifica más, busca ofertas, prioriza productos básicos y mantiene el hogar como eje principal de la alimentación.










