El presidente de AECOC, Ignacio González, ha reclamado una revisión de la fiscalidad de los alimentos esenciales y de los suministros energéticos para proteger el poder adquisitivo de los consumidores y reforzar la competitividad de las empresas. Durante su intervención ante los medios en el Congreso AECOC del Gran Consumo, celebrado en Sevilla, también ha advertido de algunos síntomas de moderación del consumo en un contexto de incertidumbre internacional y aumento de los costes empresariales.
La asociación defiende recuperar el IVA reducido o establecer un IVA cero para los alimentos básicos, así como rebajar temporalmente los impuestos que gravan los suministros energéticos. Estas medidas buscan aliviar la presión sobre los hogares y evitar que las nuevas tensiones inflacionistas terminen debilitando el consumo.
González ha señalado que, pese a que la inflación general se sitúa en el 4,9%, la alimentaria alcanza el 2,7%. A su juicio, esta diferencia refleja el esfuerzo que están realizando las empresas del gran consumo para contener el impacto de los costes, absorbiendo parte de las subidas mediante la reducción de sus márgenes y la aplicación de medidas de eficiencia.
El presidente de AECOC ha recordado que la inflación acumulada durante los últimos cinco años ronda el 29%, lo que ha mermado la capacidad de compra de las familias. Por ello, considera necesario reducir la carga impositiva de los hogares y recuperar parte de su poder adquisitivo. Entre sus propuestas figura también deflactar el IRPF, ya que, según ha defendido, «no deflactar el IRPF equivale a una subida fiscal silenciosa».
La evolución del consumo es otro de los motivos de preocupación para la asociación. Según González, los panelistas del gran consumo empiezan a registrar un comportamiento menos favorable en el último mes que en los periodos acumulados de nueve y 12 meses. A ello se suma que el índice de comercio minorista encadena tres meses en negativo. «Hay un cierto frenazo, no enorme, pero un poco», ha señalado el presidente de AECOC, que ha advertido de que el consumo, aunque mantiene un comportamiento positivo, no es inmune a la incertidumbre internacional y a las nuevas presiones sobre los precios.
En su análisis de la economía española, González ha apuntado que el crecimiento del PIB, del 2,6% según el dato citado en el congreso, supera al de los países del entorno europeo, aunque considera que se apoya principalmente en el aumento de la población y en el turismo. Frente a esta evolución macroeconómica, ha advertido de las dificultades que atraviesan muchos hogares, especialmente los de rentas más bajas, cuya capacidad para afrontar nuevas subidas de precios es limitada.
También ha alertado sobre el impacto de la crisis de vivienda en el gran consumo. A su juicio, el encarecimiento residencial reduce la renta disponible de los consumidores, amplía la brecha entre generaciones y dificulta la contratación de trabajadores en las zonas con mayores tensiones inmobiliarias.
Vacantes laborales y productividad
El mercado laboral constituye otro de los grandes desafíos identificados por AECOC. González ha cifrado en 160.000 los puestos de trabajo vacantes en España y ha advertido de que, de aquí a 2030, se jubilarán alrededor de cinco millones de trabajadores, mientras que la evolución demográfica permitiría cubrir solo una parte de esos puestos.
Ante esta situación, ha defendido aumentar la tasa de actividad, mejorar el ajuste entre la oferta y la demanda de empleo y desarrollar una política migratoria orientada a las necesidades del mercado laboral. El presidente de AECOC ha señalado que el desempleo afecta al 9% de las personas nacidas en España, frente al 14% de la población inmigrante, una diferencia que, en su opinión, evidencia la existencia de desajustes que dificultan tanto la integración laboral como la cobertura de vacantes.
La productividad es otra de las asignaturas pendientes. Según los datos expuestos por González, España mantiene una brecha del 23% respecto a la Unión Europea. Entre 1995 y 2025, la productividad por empleado creció una media anual del 0,6% en España, frente al 1,1% en la eurozona y Europa y al 1,7% en Estados Unidos.
«Aumentar la productividad es la única forma de poder seguir generando empleo, incrementar los salarios y obtener mejoras sociales», ha defendido. Para avanzar en este terreno, ha reclamado mejorar el capital humano, invertir en innovación, aumentar el tamaño medio de las empresas y elevar la calidad de la regulación.
En este contexto, González ha situado la inteligencia artificial y la digitalización entre las prioridades para el sector. Las empresas de gran consumo ya aplican estas tecnologías en ámbitos como el diseño de envases, el marketing, la creación de contenidos y la planificación de rutas logísticas. A su juicio, no invertir en inteligencia artificial supone un riesgo para la competitividad, por lo que ha pedido impulsar la digitalización y acelerar la transformación tecnológica.
Absentismo y estabilidad regulatoria
El absentismo laboral ha ocupado también un lugar destacado en el diagnóstico de AECOC. González lo ha calificado como un problema de país y ha reclamado analizar sus causas y mejorar la gestión, sin culpabilizar a las personas enfermas. Entre los indicadores que, a su juicio, requieren atención, ha citado las diferencias entre comunidades autónomas y el hecho de que las bajas no sean más frecuentes en los tramos de mayor edad, sino entre los menores de 35 años. La asociación ha puesto en marcha un Observatorio del Absentismo Laboral en Gran Consumo, cuyo primer informe está previsto que se presente a finales de octubre.
Junto a estas cuestiones, González ha advertido de que la hiperregulación, la falta de armonización normativa y las diferencias regulatorias entre territorios dificultan la actividad empresarial. Ha reclamado normas estables y previsibles, que aporten seguridad jurídica y reglas claras de competencia, y ha defendido mantener los objetivos de sostenibilidad sin renunciar a la competitividad.
Las reivindicaciones se enmarcan en el llamamiento al diálogo que AECOC ha planteado en su congreso anual, celebrado bajo el lema «Pensar en Plural» y con la participación de más de 1.300 empresarios y altos directivos. González ha alertado de que la polarización política afecta a la gobernabilidad, la inversión, el empleo, el consumo y la reputación del país.
De cara al Gobierno que salga de las urnas el próximo 29 de noviembre, la asociación pide una reducción de la carga fiscal de las familias, el desbloqueo institucional y la aprobación de los presupuestos, además de medidas para elevar la productividad, facilitar la contratación, invertir en digitalización y garantizar un marco regulatorio estable. También reclama abordar el absentismo y evitar que la corrupción se normalice.
Sobre el contexto internacional, González ha señalado que la debilidad económica de Francia y Alemania repercute en el conjunto europeo, aunque ha apuntado que las exportaciones españolas se han visto condicionadas más recientemente en mayor medida por la evolución de Estados Unidos. Para AECOC, la respuesta pasa por reforzar la inversión, la productividad y la colaboración entre administraciones y empresas, con el objetivo de sostener la competitividad del gran consumo y preservar el poder adquisitivo de los consumidores.










