La cadena de supermercados Mercadona ha anunciado que subirá el precio de la leche tras la tensión ejercida por los ganaderos españoles. Sin embargo, mientras que desde UPA han recibido con esperanza la noticia, la organización Unión de Uniones la califica como “insulto”.
“Los ganaderos están acostumbrados a que la leche sufra prácticas comerciales desleales por parte de la distribución. Por eso, el anuncio de Mercadona de subir unos céntimos el precio de la leche en sus lineales ha sido recibido con esperanza por el sector. A partir de septiembre, la cadena de distribución no venderá este producto por debajo de los 0,60 céntimos el litro”, explican desde la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA).
“Aunque es un paso positivo, no salvará por sí mismo a las explotaciones que ya venían de una situación precaria y que ahora mismo, con la brutal subida de los costes de producción de los últimos meses, se encuentran en una situación de quiebra técnica”, continúan desde UPA.
Para que España no pierda definitivamente las muchas explotaciones lácteas que agonizan, esta subida debe ser seguida por el resto de las grandes superficies comerciales y la industria láctea y ha de conjugarse con otros avances.
Por otro lado, la industria debe trasladar la subida anunciada a los productores de la leche. En este sentido, para UPA es intolerable que algunas industrias sigan quebrantando la Ley de la cadena alimentaria. Por eso, la organización pide al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que vele por su cumplimiento y “aplique mano dura” a los incumplidores a través de la AICA.
En cuanto al resto de la distribución, el ganadero y secretario de Ganadería de UPA, Román Santalla, se muestra optimista. Dado que Mercadona posee aproximadamente el 30% de la cuota del mercado lácteo de España, “tiene un tamaño suficiente como para provocar el arrastre del resto de la distribución en esta dirección”.
Por otro lado, la industria española debe incrementar el precio que paga a los ganaderos. UPA ha explicado que los precios que reciben los productores deben subir en consonancia al incremento de los costes de producción que soportan. Asimismo, la organización señala que el incremento debería equiparar a España al resto de Europa, donde se paga de media 0,36 céntimos el litro de leche y 0,39 céntimos el kilo de productos industriales (leche en polvo y mantequilla).
En todo caso, Santalla ha dicho que en UPA no se sentarán a esperar a que esto pase: “Estamos presionando a todos los niveles para que todos se pongan las pilas, para que las subidas no se queden por el camino y lleguen a los productores y, por supuesto, seguimos exigiendo que quienes traen sin necesidad leche de fuera, como DÍA, dejen de hacerlo dañando a nuestro sector primario”.
Lavado de cara
Para la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos el anuncio por parte de Mercadona de la subida de entre dos y nueve céntimos el litro de leche en sus lineales supone un lavado de cara y un intento de parar las concentraciones a las puertas de sus centros así como la indiferencia del resto de grandes cadenas.
La organización agraria considera que Mercadona estaría anunciando subidas del precio de la leche, que se trasladarían, a través de los interproveedores, en irrisorias subidas en el precio pagado al ganadero.
La organización destaca que hay quien alega, con esta subida, que se acerca el precio pagado al ganadero a los costes medios de producción haciendo referencia al estudio de cadena de valor de la leche líquida del MAPA. “Pues bien, les recordamos que ese estudio representa los valores medios de 2018, 2019 y 2020”, explican desde Unión de Uniones. “Estamos en 2021, con el precio de gasoil subiendo y los precios de la luz y el cereal batiendo récords. Subir el precio para mantenernos produciendo por debajo de coste será prolongar la agonía del sector y evidencia un mal funcionamiento de la cadena de valor de la leche”, afirman desde Unión de Uniones.
España es el séptimo país productor y el que percibe los precios más bajos pagados al ganadero. Este mal funcionamiento del sector se advierte en varios ámbitos, indica la organización. En este sentido, el más evidente es el continuo descenso de ganaderos de leche, unos 700 al año.
Asimismo, siendo un país deficitario en leche y productos lácteos (según datos del MAPA en 2020 el balance comercial de estos productos fue negativo, con un volumen de importación de cerca del doble del volumen exportado) resulta cuando menos extraño que los precios estén muy por debajo de los competidores europeos.










