La llegada de Harald Weis a la presidencia de VOG se produce en un contexto exigente para el sector de la manzana, marcado por la caída del consumo, el aumento de los costes y una mayor presión competitiva. El nuevo presidente del Consorcio afronta esta etapa con una hoja de ruta basada en la continuidad del modelo desarrollado en los últimos años, el refuerzo de la integración vertical y la puesta en valor de un amplio y diversificado surtido varietal como palanca estratégica para atender a distintos mercados, entre ellos España.
Weis define, en una entrevista en exclusiva para Financial Food, su nombramiento como un honor y una responsabilidad, subrayando que el relevo se produce bajo la premisa de mantener un camino sólido que garantice la evolución del cultivo de manzanas del Tirol del Sur. En este marco, VOG mantiene su compromiso con la calidad y la fiabilidad en toda la cadena de suministro, trabajando en estrecha colaboración con sus socios comerciales y respaldando a los más de 4.000 agricultores asociados, a los que considera el verdadero patrimonio del Consorcio.
Uno de los ejes centrales de esta estrategia es la integración vertical y la comercialización centralizada. Según Weis, este modelo permite coordinar de forma eficiente todas las fases de la cadena, desde la producción hasta la distribución, y ofrecer a los clientes un punto de referencia único para el abastecimiento. En un entorno globalizado e impredecible, esta estructura refuerza la capacidad de respuesta, reduce riesgos asociados a plazos y disponibilidad y contribuye a garantizar estándares constantes de calidad.
Entre los principales desafíos que afronta el sector, el presidente de VOG señala la caída del consumo, los fenómenos climáticos extremos, la escasez de mano de obra, la disponibilidad de productos fitosanitarios y el relevo generacional. Frente a este escenario, el Consorcio apuesta por una visión a largo plazo basada en la innovación varietal y la comunicación, con el objetivo de desarrollar manzanas que satisfagan al consumidor y, al mismo tiempo, ofrezcan a los agricultores rendimientos fiables, buena conservación y rentabilidad.
El amplio surtido varietal de VOG se presenta como una de sus grandes fortalezas. La elección de variedades busca equilibrar las exigencias del mercado con la sostenibilidad productiva, garantizando calidad constante y estabilidad para las explotaciones agrícolas. En este contexto, tanto las marcas consolidadas —como Marlene, Pink Lady, Kanzi y envy— como las más recientes —Cosmic Crisp, Giga, RedPop o SweeTango— desempeñan un papel complementario en la estrategia del Consorcio, enriqueciendo la oferta y respondiendo a distintas preferencias del consumidor.
La creciente atención del consumidor al origen, la sostenibilidad y la identidad de marca también condiciona la estrategia de VOG. De cara a 2026, el objetivo es aumentar el valor y el atractivo de la categoría, atraer a nuevos consumidores, especialmente jóvenes, y orientar la elección en un panorama cada vez más diverso, reforzando la colaboración con la distribución.
España ocupa un lugar relevante dentro de esta visión. VOG considera el mercado español estratégico y estable, con un equilibrio entre la demanda de marcas tradicionales y el interés por nuevas variedades como Cosmic Crisp y Giga. Aunque no se prevén lanzamientos inmediatos de nuevas variedades específicas, el Consorcio seguirá potenciando sus marcas, reforzando la comunicación y trabajando para ampliar el consumo total de manzanas y revalorizar la categoría en el largo plazo.
Puede leer la entrevista completa en la revista de enero de 2026.










