Según los datos de SpendingPulse de Mastercard, que mide las ventas minoristas en tiendas físicas y online, incluyendo todos los tipos de pago, combinados con las previsiones macroeconómicas del Mastercard Economics Institute (MEI), se proyecta que el gasto total en el sector minorista, excluyendo automóviles, aumente un 3,1% interanual entre el 1 de noviembre y el 24 de diciembre en toda Europa.
Los consumidores europeos se decantan por pequeños placeres asequibles, priorizando la moda, la belleza y los productos de alimentación de alta gama, a la vez que buscan experiencias que les aporten satisfacción emocional.
Por países, Hungría (5,2%), Polonia (5%), España (4,8%) y la República Checa (4,6%) presentan las mayores previsiones de crecimiento.
Por otro lado, el trabajo explica que “a pesar de la baja confianza del consumidor, la actividad minorista, especialmente en las categorías de consumo discrecional, continúa su tendencia al alza en toda Europa. Esta resiliencia se sustenta en sólidos fundamentos del consumo, como el bajo desempleo y la recuperación del poder adquisitivo , con un crecimiento salarial que supera la inflación en la mayoría de los países. Sin embargo, se prevé que el gasto navideño refleje una mentalidad cautelosa, marcada por la sensibilidad a los precios y la preferencia por pequeños placeres asequibles”.
Asimismo, señala que en los últimos meses, los europeos han reorientado su gasto discrecional hacia artículos de menor precio como belleza/cosméticos, ropa, experiencias en vivo y restaurantes y bares; categorías que siguen siendo especialmente populares durante la temporada festiva. La demanda de artículos de mayor precio como muebles y electrónica se ha moderado, con la excepción de España (electrónica).
Los productos de belleza y cosmética, así como la ropa de segunda mano, siguen despertando el interés de los consumidores, con las generaciones Z y Alfa marcando la pauta de la demanda e impulsando el crecimiento. La moda de segunda mano está ganando especial popularidad en España, donde los consumidores más jóvenes optan por prendas usadas por motivos medioambientales y económicos.
El trabajo también confirma que los hábitos de consumo durante las vacaciones varían según el país. Así, se observan patrones de gasto distintivos en categorías clave del comercio minorista: los consumidores alemanes dan prioridad a los eventos en vivo más que otros europeos. Los compradores checos lideran las categorías de cosméticos y juguetes y artículos para mascotas. Los compradores italianos siguen superando a los de otras naciones en electrodomésticos, mientras que los españoles lideran en moda y calzado.
En cuanto al gasto en alimentación, los datos revelan que se mantiene estable, con los europeos optando por productos de mayor calidad, especialmente durante las fiestas. Francia lidera el gasto en panadería, Polonia en dulces y joyería. Los italianos son los que más gastan en alimentación durante las fiestas (un promedio de 39 euro por compra), seguidos de cerca por los británicos y los alemanes, con 37 euros y 36 euros, respectivamente. Los consumidores checos y británicos incrementan su gasto en alimentación durante las fiestas más que otros europeos: el gasto medio por compra aumenta un 73% y un 69%, respectivamente, durante este periodo.
En cuanto a las compras de lujo y glamour, en 2025, los comerciantes de ropa y calzado de alta gama ampliaron su cuota de mercado en el sector de la moda online en Francia, Alemania y el Reino Unido. Estos comerciantes también aumentaron su cuota de mercado en las compras presenciales en las economías de Europa Central y Oriental, donde las compras de lujo online son menos frecuentes. España muestra un crecimiento en la moda de alta gama tanto online como offline.
Natalia Lechmanova, economista jefe para Europa de Mastercard, afirma que “en estas fiestas, los consumidores europeos están demostrando resiliencia y adaptabilidad. Si bien se prevé que el gasto total en el sector minorista crezca a un ritmo moderado, observamos una fuerte demanda de pequeños caprichos asequibles y experiencias de viaje. Desde productos de alimentación de alta gama y dulces navideños hasta escapadas invernales de larga distancia, los patrones de gasto reflejan un cuidadoso equilibrio entre prudencia y disfrute”.










