Preparar una pizza con ingredientes que nacen de un lápiz plantable ya es una realidad en el mercado español. Lo que podría parecer imposible se materializa gracias a SproutWorld, que continúa apostando por ampliar las posibilidades de la sostenibilidad y refuerza su compromiso de combinar innovación, conciencia ecológica y placer sensorial, acercando a los consumidores a una forma de consumo más responsable y natural.
Las instrucciones son muy simples como: cuando el lápiz llega al final de su uso, en lugar de desecharlo, se coloca en la tierra y, con el tiempo, brotarán los condimentos que después darán sabor a la pizza. Apuntar los ingredientes de una pizza casera con un lápiz y, pocos días después, ver cómo ese mismo lápiz se transforma en tomate cherry, rúcula o albahaca puede sonar a fantasía. Sin embargo, es exactamente lo que propone la nueva colección ‘Pizza Pack’ de la compañía danesa, pionera en productos sostenibles y con la patente mundial que permite plantar cualquier instrumento de escritura al final de su vida útil, lanza en España una edición dedicada a estos sabores.
Esta colección está compuesta por lápices que, una vez utilizados y plantados boca abajo en una maceta, se convierten en cultivos frescos. Distintos ingredientes para todos los gustos que se pueden cultivar fácilmente en casa. “Queremos inspirar a la gente a reconectar con los sabores naturales y a descubrir que la sostenibilidad también puede ser divertida, práctica y deliciosa”, explica Michael Stausholm, fundador de SproutWorld.
Este ‘Pizza Pack’ está formado por cinco lápices distintos enfocados a aquellas personas que aman cocinar, dando rienda suelta a su creatividad y apoyando la sostenibilidad. Una experiencia que une escritura, naturaleza y sabor en un mismo proceso. Como explican desde SproutWorld, la idea detrás de este producto es simple pero poderosa: demostrar que los pequeños gestos cotidianos pueden generar un impacto positivo en el planeta.
Un lápiz que normalmente acabaría en la basura puede transformarse en vida, en verde, en aroma… y, finalmente, en un ingrediente que da sabor a cada plato, además de los lápices ya existentes que también se transforman en plantas. “Para nosotros es muy importante la llegada de este producto a España, pues es un país donde se aprecia el buen gusto por la comida combinado con la cocina tradicional”, apunta Stausholm.
El proceso es tan fácil como gratificante. Cuando el lápiz se vuelve demasiado corto para escribir, se planta en una maceta con tierra húmeda y buena luz natural. En pocos días germinarán las primeras hojas, y tras unas semanas se podrán cosechar las hierbas frescas para añadirlas directamente sobre una pizza casera, completando el recorrido “del huerto al horno”.
Presente en más de 80 países
SproutWorld, empresa con sede en Dinamarca, ha vendido más de 85 millones de lápices plantables a 80 países. Siendo España uno de los mercados más importantes para esta entidad, a nivel global ha revolucionado el concepto de papelería ecológica transformando objetos cotidianos en símbolos de un futuro más verde.
El Pizza Pack es un homenaje a la cocina mediterránea y a la cultura del “hecho en casa”, pero también un recordatorio de que la sostenibilidad puede formar parte de cada aspecto de nuestra vida, incluso de un gesto tan sencillo como escribir o cocinar. Además de su diseño atractivo y su mensaje educativo, los lápices SproutWorld están fabricados con madera de origen sostenible y grafito no tóxico, lo que los convierte en un producto respetuoso con el medio ambiente desde el principio hasta el final de su ciclo de vida.







