Tras publicarse el desglose del Índice de Precios de Consumo (IPC) correspondiente a mayo, OCU ha lamentado que la actualización de la clasificación del IPC ha supuesto la pérdida de detalles críticos en el sector de alimentación.
Así, ya no se distingue entre diferentes tipos de carne (ave, vacuno, porción, etc.) ni de pescado; pero tampoco entre fresca, congelada o refrigerada. Y en el caso de los aceites, se elimina la distinción entre el aceite de oliva y otros aceites comestibles, como el de girasol, mezclándolos todos en la misma categoría.
Además, OCU insta al Gobierno a mantener la vigilancia sobre subidas no justificadas. Al tiempo que recuerda que el precio de los alimentos sigue siendo un 36% más caro que hace cinco años.
Una situación que, a juicio de la Organización, precisaría de una nueva bajada del IVA, recuperando los valores reducidos del año pasado, al tiempo que vuelve a solicitar la consideración de la carne y al pescado como alimentos básicos de modo que se les rebaje el IVA del actual 10% al 4%.










