En línea con la ambición global compartida que se anunció hace unos meses, Nestlé España ha comunicado este martes a los trabajadores la intención de iniciar un procedimiento de despido colectivo (ERE).
Según ha explicado la compañía, “esta medida responde a la evolución del sector del gran consumo que viene marcado por el aumento de los costes operativos, el cambio de hábitos en el consumidor y el avance de la marca de distribución. Este contexto impulsa la necesidad de adaptar la compañía a los retos actuales del mercado y de avanzar hacia un modelo más eficiente, ágil y focalizado en sus marcas estratégicas, mediante la automatización y digitalización de procesos, para asegurar la viabilidad del negocio y la generación de valor a largo plazo”.
Tras realizar un análisis exhaustivo de las estructuras operativas y la implementación de diversas medidas previas de contención de costes, Nestlé España ha determinado que el ajuste afectará a un máximo de 301 posiciones en oficinas, equipos de ventas, centros de distribución y en seis de sus centros de producción en el país.
La dirección de Nestlé España, que cuenta en la actualidad con una plantilla de 4.158 personas, ha manifestado su voluntad de “afrontar este procedimiento bajo los principios de transparencia y respeto”. De este modo, el proceso se desarrollará mediante una interlocución honesta con la representación legal de los trabajadores, con el objetivo de explorar medidas que minimicen el impacto en el empleo y ofrecer el apoyo y acompañamiento necesarios a los profesionales afectados durante todas las etapas de la transición.
Reacciones
Las reacciones a este anuncio no se han hecho esperar y la Federación y la Sección Sindical Estatal de UGT FICA en Nestlé España han criticado «el recorte de empleo masivo injustificado, desproporcionado y socialmente inaceptable en un contexto en el que la empresa mantiene una posición de liderazgo en el sector alimentario y continúa generando beneficios multimillonarios».










