McBride ha cerrado una alianza estratégica con Vestacy, compañía global de productos para el cuidado del hogar propietaria de marcas como Air Wick, Calgon, Cillit Bang y Mortein, que incluye la adquisición por un importe nominal de dos instalaciones de fabricación situadas en España y Portugal.
La operación se articula mediante dos acuerdos de fabricación por contrato con una duración de entre cinco y ocho años. McBride producirá en estas instalaciones diferentes productos para el hogar de Vestacy, principalmente vinculados al mercado de detergencia, una de las categorías estratégicas de crecimiento para el grupo.
La producción se distribuirá entre las dos nuevas plantas y otros centros que McBride ya opera en Bélgica, Italia, Polonia, Reino Unido y Francia, con el objetivo de optimizar la eficiencia y acercar la producción a los mercados geográficos correspondientes.
El acuerdo supone un impulso relevante para el negocio de fabricación por contrato de McBride. La compañía prevé que, una vez alcanzada la madurez, los nuevos contratos, junto con otros acuerdos que se están cerrando en paralelo, generen unos ingresos anualizados de 170 millones de libras en el segundo semestre de 2028. Esta aportación permitirá elevar el peso de la fabricación por contrato por encima del 25% de los ingresos totales, objetivo fijado por el grupo en su Capital Markets Day de 2024.
Una operación con inversión compartida
La estructura de la operación limita las necesidades iniciales de capital para McBride. Durante los próximos dos años, Vestacy financiará la mayor parte de los equipos adicionales necesarios para ampliar la capacidad productiva de la red, con una inversión de aproximadamente 34 millones de libras (40 millones de euros).
Por su parte, McBride asumirá alrededor de 12 millones de libras (14 millones de euros) en costes de transición y proyectos, además de unos cinco millones de libras (seis millones de euros) de inversiones específicas en activos durante el mismo periodo.
La compañía espera que la operación sea “materialmente” positiva para sus resultados y que los márgenes se sitúen en línea con la media actual del grupo, con un crecimiento del beneficio por acción acorde con la evolución de los ingresos.
El endeudamiento neto podría aumentar hasta un máximo de 25 millones de libras durante el segundo semestre de 2028, debido principalmente a las inversiones en capacidad, las necesidades de capital circulante y los costes de transición. McBride prevé financiar estas necesidades mediante sus líneas de financiación actuales y el flujo de caja generado por las operaciones.
Además, los nuevos contratos incluyen mecanismos trimestrales de revisión de precios habituales en los acuerdos de fabricación por contrato, lo que, según la compañía, aporta mayor visibilidad sobre los márgenes.
La transferencia de las dos plantas ibéricas está prevista para comienzos de 2027. La nueva capacidad productiva en los centros adquiridos y en el resto de instalaciones designadas por McBride debería estar plenamente operativa a comienzos de 2028.
Para Chris Smith, CEO de McBride, la operación permite impulsar un crecimiento rentable y alineado con las prioridades estratégicas del grupo, al tiempo que amplía su presencia industrial en Europa. El acuerdo también refuerza la apuesta de McBride por la categoría de detergencia y por el negocio de fabricación para terceros, apoyándose en una estructura productiva que combinará las nuevas instalaciones de España y Portugal con la red industrial existente en otros mercados europeos.










