El consumo en los hogares de la categoría de pesca ha retrocedido un 2,7% en volumen en el interanual a noviembre de 2024, mientras que el valor crece un 1,5%, según los datos facilitados por el MAPA y valorados este viernes por Anfaco-Cecopesca en un acto en el que ha analizado los resultados del año 2024 en la industria transformadora y conservera de productos de la pesca y la acuicultura española.
El análisis por tipo de producto muestra que, a excepción de las conservas de pescado y marisco (+3,61% en volumen) y el pescado ahumado (+0,7% en volumen), el resto de los grupos de productos presentan una tendencia de disminución del volumen consumido en los hogares españoles. Esta tendencia es constante en los últimos cinco años. Después del pescado fresco, las preparaciones y conservas son la segunda opción en hogares, mostrando que adaptarse a los hábitos genera oportunidades de negocio e innovación.
Asimismo, Roberto Alonso, secretario general de Anfaco-Cecopesca ha señalado que, según los últimos datos del INE (2023), la producción de la industria de productos de la pesca alcanzó las 970.402 toneladas, valoradas en 6.916 millones de euros, lo que refleja una tendencia positiva en comparación con los datos prepandemia. A falta de cierre de los números de 2024, se espera que el volumen producido se mantenga estable.
En particular, el sector de conservas y semiconservas de pescado y marisco mostró una elasticidad en su producción durante 2024, con un ligero aumento del 0,7% en volumen en comparación con 2023. En términos de valor, la producción alcanzó las 308.306 toneladas, valoradas en 1.898 millones de euros, lo que representa un incremento del 1%.
En cuanto al empleo, los últimos datos de la industria de procesado y conservación de pescados, crustáceos y moluscos muestran una tendencia a consolidar el empleo de los últimos años, superándose para los CNAE 1021 y 1022 los 26.000 empleos en España.
En cuanto a las exportaciones, en 2024 disminuyeron en todos los productos del mar un 1,82% en volumen y un 0,4% en valor con respecto a 2023, principalmente motivado por el descenso del volumen exportado de pescado congelado y filetes y demás carne de pescado. El pescado fresco (+1,86%), el pescado seco, salado y ahumado (+5,96%), los crustáceos (+3,54%) y los moluscos (0,66%) presentan una tendencia positiva. Como dato positivo, más de 135 países configuran el listado de exportación.
Las exportaciones de preparaciones y conservas de pescado y marisco presentan también un comportamiento positivo, aumentando en volumen un 3,72% y un 8% en valor. La conserva de atún se consolida como el primer producto de exportación, superando las 100.000 toneladas durante 2024.
Según Anfaco-Cecopesca, las perspectivas para 2025 siguen siendo inciertas. “La disponibilidad de las materias primas continúa representando un desafío clave por las fluctuaciones e impacto del cambio climático, mientras que la demanda interna sigue mostrando debilidad. Además, la incertidumbre derivada de las políticas comerciales internacionales, como los Estados Unidos, representa otro reto para la actividad exterior de esta industria, que se enfrenta a una creciente competencia internacional en ocasiones desleal con prácticas INDNR. La escasez de mano de obra cualificada o la expansión de productos sustitutivos son otros desafíos que imponen la actualidad del sector transformador y conservero”, ha señalado la entidad.
En este contexto, los principales retos son “garantizar el suministro de pescados y mariscos, mejorar la competitividad y estimular el consumo en todos los mercados”.










