El consumo de huevos en los hogares creció un 3% interanual entre enero y octubre de 2025, consolidando una tendencia al alza que acumula un incremento del 15% en el último trienio, según los datos oficiales del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
En este contexto, el sector avícola de puesta español destaca que avanza de manera decidida en la transformación de su modelo productivo hacia sistemas de cría alternativos, un proceso voluntario que responde tanto al compromiso del sector con la mejora continua del bienestar animal, como a la evolución de las preferencias de los consumidores. “Este cambio estructural coincide con un momento de demanda fuerte, impulsado por la confianza del consumidor en un alimento esencial, accesible y con un perfil nutricional destacado”, destaca Inprovo.
La reconversión hacia sistemas alternativos (gallinas sueltas en gallinero, camperas y ecológicas) es ya una realidad extendida en todo el territorio español. Según datos del MAPA, el número de gallinas alojadas en estos sistemas se ha duplicado en los últimos cinco años y representa ya el 36% del censo nacional, lo que equivale a una de cada tres gallinas criadas en España bajo modelos libres de jaulas. La transformación se aprecia igualmente en la estructura productiva, donde casi el 80% de las granjas incorporan ya sistemas alternativos, reflejo de una modernización integral que se ha ido consolidando en toda la cadena.
Esta transición no persigue solo un cambio de modelo, sino asegurar que el consumidor pueda elegir en el lineal entre huevos de todas las categorías, con máxima calidad, seguridad alimentaria y trazabilidad, respondiendo al Modelo Europeo de Producción. Para ello, el sector está llevando a cabo esta evolución de forma voluntaria, con una gestión técnica por parte de cada operador que permite garantizar en todo momento el suministro continuo a consumidores, cadenas de distribución e industria alimentaria. Cada cambio de sistema implica reorganizar el manejo, adaptar instalaciones y revisar flujos productivos para asegurar estabilidad y calidad del producto.
Un esfuerzo inversor que demuestra el compromiso del sector
La modernización del sector implica también inversiones significativas. El estudio independiente elaborado por los doctores Carlos Garcés y M.ª Dolores Soler de la Universidad CEU Cardenal Herrera estima que la conversión completa hacia sistemas alternativos requiere 2.400 millones de euros, entre la construcción o adaptación de instalaciones y la reorganización de densidades.
Este esfuerzo se desarrolla de forma voluntaria y progresiva, impulsado por la convicción del sector de que la mejora del bienestar animal, la seguridad alimentaria y la trazabilidad, responden a lo que los consumidores esperan del huevo producido en España.
El sector recuerda también la importancia de que las importaciones procedentes de terceros países cumplan los mismos estándares que la producción española y europea, garantizando una competencia en igualdad de condiciones y la transparencia necesaria para el consumidor.










