Un análisis de 12 yogures griegos naturales realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) revela que el mercado está ampliamente dominado por la marca de distribución, que concentra alrededor del 70% de las ventas y apuesta por formatos más grandes, como packs de seis unidades de 125 gramos.
Frente a ello, las marcas de fabricante ofrecen envases más pequeños (habitualmente de cuatro unidades), lo que repercute en el precio por kilogramo. Los yogures griegos naturales de marca blanca cuestan de media 2,18 euros el kilogramos, mientras que los de marca de fabricante alcanzan los 4,93 euros el kilogramo, más del doble. Aun así, las marcas de distribuidor mantienen una calidad sensorial correcta, lo que refuerza su buena relación calidad-precio.
El estudio confirma también su buena calidad nutricional, aunque por su mayor contenido de grasa frente a un yogur tradicional, no debe abusarse de su consumo. Y es que además de la leche y los fermentos lácticos empleados para elaborar el clásico yogur natural, los yogures griegos naturales incorporan nata lo que eleva su contenido graso hasta un 10%. Así, frente a las 85 kilocalorías por cada 100 gramos de un yogur tradicional, el griego suma 143 kilocalorías por cada 100 gramos, un 68% más.
No obstante, aunque su calidad nutricional no es la de un yogur tradicional, siguen siendo un buen producto desde un punto de vista nutricional, según la Escala Saludable de OCU. Los yogures griegos analizados son ricos en calcio, que tienen en una cantidad cercana a los 150 miligramos por cada 100 gramos, un valor similar o ligeramente superior al de un yogur tradicional; no llevan aditivos; el azúcar presente es el de la propia lactosa de la leche; incorporan una interesante cantidad de proteínas (4,2 gramos por cada100 gramos); y mejoran la digestión de la lactosa en personas intolerantes, del mismo modo que un yogur tradicional.
De hecho, todos los yogures analizados por OCU cumplen los criterios necesarios para ser considerados yogur: contienen bacterias vivas en cantidad suficiente, presentan una acidez correcta y mantienen un adecuado nivel de calcio. Además, no se detectan problemas de higiene, un punto clave en términos de seguridad alimentaria. El etiquetado también es correcto, refiriendo siempre el origen de la leche, que habitualmente es nacional. Y suelen obtener buenas valoraciones en degustación, o al menos aceptables.
En base a todo ello la organización destaca tres yogures griegos naturales: Carrefour Extra (2,07 euros el kilogramos), Oikos de Danone (6,68 euros el kilogramos) y Alipende de Ahorramás (2,07 euros el kilogramos), por este orden.










