Lancôme presenta La vie est belle Very Cherry, un nuevo eau de parfum que reinterpreta el universo de la cereza desde una perspectiva más sofisticada y audaz. La propuesta se incorpora a la historia de La vie est belle con una composición frutal amaderada que apuesta por el contraste entre intensidad, luminosidad y misterio.
Creada por los perfumistas Antoine Maisondieu y Christophe Raynaud, la fragancia combina un acorde de cereza oscura, un absoluto de hoja de violeta y un acorde de madera de oud. El resultado es un gourmand moderno que lleva el carácter de la cereza más allá de su habitual faceta afrutada.
La apertura de La vie est belle Very Cherry está protagonizada por un acorde de cereza oscura, de intensidad jugosa y sensorial. En el corazón, el absoluto de hoja de violeta aporta una dimensión floral y aterciopelada, acompañado por los matices amargos y achocolatados del cacao y la riqueza del absoluto de rosa. El fondo introduce un acorde de oud cálido y elegante, combinado con resina de benjuí y un acorde de almizcle que aporta una estela de carácter.
La nueva creación mantiene el espíritu de reinterpretación que ha acompañado a La vie est belle desde el lanzamiento de L’Original en 2012. La fragancia se presenta ahora como una expresión más atrevida y glamurosa, centrada en la libertad de mostrar las distintas facetas de la personalidad y en la felicidad asociada a la autenticidad.
Una campaña protagonizada por Julia Roberts
La campaña de La vie est belle Very Cherry está protagonizada por Julia Roberts y busca trasladar este planteamiento a través de una historia marcada por el optimismo y la espontaneidad. La película ha sido dirigida por Damien Chazelle, ganador del Oscar y director de La La Land y Whiplash, y cuenta con Heart of Glass de Blondie como banda sonora.
La pieza sitúa a Julia Roberts en un espacio ornamentado, donde una cereza brillante atrae su atención. A continuación, una cascada de cerezas recorre una escalinata neoclásica hasta llegar al nuevo frasco de la fragancia. La protagonista consigue recogerlo antes de que caiga. La escena final, rodeada de una alfombra de cerezos, refuerza el mensaje de la campaña: una invitación a dejar atrás las expectativas y abrazar la propia identidad.
El diseño del envase continúa con el juego de contrastes presente en la fragancia. Creado por la diseñadora de vidrio Susan Dalton, recupera la silueta de La vie est belle Elixir, con sus líneas curvas y sensuales, junto a la característica sonrisa de cristal de la colección, asociada a la felicidad.
En esta ocasión, el frasco incorpora un degradado en tono cereza oscuro que contrasta con las alas de organza en color cereza. El conjunto busca reflejar visualmente la combinación de intensidad, ligereza y misterio que caracteriza a esta nueva interpretación de La vie est belle.










