La confianza de los consumidores ha mostrado una leve recuperación en España y en el conjunto de Europa de cara al tercer trimestre de 2026, aunque las expectativas continúan situándose en niveles claramente negativos. Así lo refleja el último informe GfK NIM Euro Clima de Consumo, que apunta a una moderada mejora en la percepción sobre la economía, los ingresos, la disposición a comprar y, especialmente, sobre la evolución de los precios tras el fuerte deterioro registrado entre marzo y abril.
En el caso de España, la recuperación avanza a un ritmo más lento que en otros países europeos. Después de perder seis puntos entre marzo y abril, el indicador de expectativas económicas solo ha recuperado dos puntos durante el segundo trimestre, situándose en junio en -28 puntos.
Según el estudio, el fuerte deterioro de la confianza registrado en primavera estuvo motivado por el contexto internacional, especialmente por la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, que alimentaron el temor a un incremento de los precios y a un nuevo endurecimiento de las condiciones económicas. Sin embargo, durante mayo y junio comenzaron a apreciarse ligeras mejoras, impulsadas por las medidas adoptadas para contener los precios, los anuncios de alto el fuego y una progresiva normalización de la incertidumbre por parte de la población.
Antonieta Martín, responsable del estudio en España, señala que «las mejorías que observamos durante el segundo trimestre son mínimas y parten de indicadores marcadamente pesimistas. La mayoría de los países analizados sigue en terreno negativo desde hace meses. La población vive expuesta a un entorno dominado por la confrontación y la incertidumbre, lo que influye directamente en sus expectativas sobre el futuro. Hay avances, sí, pero insuficientes para generar la percepción de vivir un buen momento económico».
España mantiene unas expectativas económicas negativas
El informe recuerda que la desconfianza sobre la evolución de la economía española se mantiene desde hace tres años. Tras la caída registrada en marzo, el indicador descendió hasta los -30 puntos en abril, permaneció estable en mayo y mejoró ligeramente en junio hasta los -28 puntos.
GfK NIM considera que el control de los costes energéticos en España podría haber contribuido a esta moderada recuperación, aunque la percepción de incertidumbre y polarización continúa condicionando las expectativas de los consumidores.
En comparación con otras grandes economías europeas, España cierra junio por detrás de Alemania (-9) y Reino Unido (-25), pero presenta mejores perspectivas que Italia (-35) y Francia (-40). La media de la Unión Europea se sitúa en -24 puntos y únicamente tres de los 29 países analizados registran indicadores positivos al cierre del trimestre.
El informe también pone de manifiesto la diferencia entre los buenos datos macroeconómicos y la percepción de los ciudadanos. Como consecuencia, España desciende del puesto 14 que ocupaba en marzo al puesto 23 en el ranking europeo de confianza económica.
Las expectativas sobre los ingresos familiares también se deterioraron durante la primavera. Después de mantenerse estables desde septiembre del año anterior, el indicador cayó más de once puntos en abril hasta situarse en terreno negativo. Aunque en junio recuperó parcialmente cuatro puntos, cerró el trimestre en -7.
El estudio atribuye este cambio a la preocupación de los hogares por el aumento de los costes energéticos, el encarecimiento de las hipotecas derivado del incremento de los tipos de interés y las dificultades de acceso a la vivienda.
Aun así, España mantiene una posición relativamente favorable respecto a otras grandes economías europeas. El indicador nacional supera al de Alemania (-12), Francia (-24) e Italia (-44), mientras que únicamente Reino Unido presenta una valoración ligeramente mejor, con -5 puntos. La media comunitaria se sitúa en -18.
La disposición de los consumidores españoles a realizar compras importantes continúa instalada en niveles muy negativos. Tras la caída registrada entre marzo y abril, el indicador recuperó tres puntos en mayo y cerró junio en -20.
Para GfK NIM, estos resultados anticipan un consumo contenido durante los próximos meses y reflejan un escenario en el que los hogares siguen posponiendo las compras de mayor importe. Esta situación no es exclusiva de España, ya que únicamente cinco de los 29 países analizados presentan indicadores positivos en este apartado.
El indicador que más ha mejorado durante el segundo trimestre es el relacionado con la evolución de los precios. Tras el fuerte deterioro registrado en marzo y abril, la preocupación por un nuevo repunte de la inflación se ha moderado tanto en España como en otros países europeos. Esta evolución está relacionada con el comportamiento de los precios de la energía y del petróleo durante los últimos meses, lo que ha contribuido a reducir parcialmente la incertidumbre sobre la evolución futura de la inflación.
Hungría lidera la recuperación de la confianza en Europa
En el conjunto de Europa, el informe refleja una evolución similar, aunque con una recuperación algo más intensa que en España. Las expectativas económicas mejoran cinco puntos y alcanzan los -24, mientras que las previsiones sobre ingresos avanzan cuatro puntos hasta situarse en -18.
La disposición a comprar apenas evoluciona y permanece en -22 puntos, mientras que las expectativas sobre una subida de precios registran la mejora más significativa, con un descenso de diez puntos hasta +8.
Hungría encabeza los indicadores de confianza en Europa tras el cambio de gobierno y lidera los cuatro grandes índices analizados. También destacan las mejoras registradas en países como Finlandia, Eslovenia, Dinamarca, Países Bajos, Portugal, Bélgica, Croacia y República Checa.
Pese a esta evolución favorable durante los últimos meses, el informe concluye que la recuperación de la confianza continúa siendo limitada y que el clima de incertidumbre sigue condicionando las decisiones de consumo y las expectativas económicas de los ciudadanos europeos de cara al tercer trimestre de 2026.










