Kimberly-Clark ha finalizado el primer trimestre de 2025 con unas ventas netas de 4.800 millones de dólares, lo que supone un descenso del 6% en comparación con el mismo periodo del pasado 2024 incluyendo un impacto negativo de aproximadamente el 2,4% por la conversión de moneda extranjera y de aproximadamente el 2% por la combinación de la desinversión en EPI y la salida del negocio de pañales de marca blanca de la compañía en EEUU.
No obstante, las ventas orgánicas disminuyeron un 1,6% impulsadas por una disminución del 1,5% en el precio, mientras que el volumen y la mezcla de productos se mantuvieron en línea con los del año anterior, según informó la compañía.
De este modo, el beneficio operativo del primer trimestre fue de 769 millones de dólares en comparación con los 853 millones del año anterior y el beneficio operativo ajustado fue de 844 millones de dólares, un 6% inferior al del año anterior e incluyendo un impacto desfavorable del 2,2% por conversión de moneda.
Por segmentos, las ventas netas en Norteamérica, que ascendieron a 2.700 millones de dólares, disminuyeron un 3,9% en el trimestre, mientras que en Cuidado Personal Internacional (IPC) ascendieron a 1.400 millones de dólares, un 8,9% menos y las ventas de Atención Familiar Internacional y Profesional (IFP) disminuyeron un 7,7% hasta los 791 millones de dólares.
«Sobre la base de los sólidos cimientos que establecimos en 2024, logramos nuevos avances en los tres pilares de nuestra estrategia Powering Care durante el primer trimestre de 2025«, afirmó Mike Hsu, presidente y director ejecutivo de Kimberly-Clark, que añadió que «a pesar de la evolución del panorama externo, nuestro primer trimestre se mantuvo en línea con nuestro plan anual».
Hsu continuó asegurando que “al mismo tiempo, el entorno actual implicará mayores costos en nuestra cadena de suministro global, en comparación con nuestras expectativas a principios de año. Sin embargo, seguimos confiando en nuestra capacidad para compensar estos costos con el tiempo y liberar nuestro potencial a largo plazo. Nuestro sólido impulso de productividad está impulsando inversiones para aumentar nuestra ventaja competitiva e impulsar la rentabilidad. Nuestra innovación en el espectro de valor bueno-mejor-óptimo está conquistando a los consumidores y nos permite ganar participación. Estoy orgulloso del esfuerzo de nuestros equipos en todo el mundo. Su compromiso ha posicionado a Kimberly-Clark para iniciar nuestra próxima etapa de crecimiento y continuar brindando una mejor atención para un mundo mejor”.










