Félix Solís amplía su presencia en La Rioja con la adquisición de Federico Paternina, Lagunilla y Rioja Santiago, tres marcas históricas estrechamente vinculadas al desarrollo y al prestigio de los vinos de la región. La operación supone un nuevo paso en la trayectoria de la compañía y consolida su apuesta por una de las principales zonas vitivinícolas españolas. Con estas incorporaciones, el grupo amplía su portfolio en la D.O. La Rioja, donde ya cuenta con referencias como Castillo de Albai y Arnegui.
La integración de las tres marcas refuerza asimismo la posición de Félix Solís entre los principales grupos vitivinícolas españoles, con presencia en las principales zonas productoras del país y posiciones de liderazgo en Toro, Valdepeñas y Rueda. La compañía amplía así su capacidad para ofrecer una propuesta más completa en el mercado riojano.
“Para nosotros, incorporar Paternina, Lagunilla y Rioja Santiago supone mucho más que ampliar nuestro portfolio. Son tres nombres que forman parte de la historia del vino de La Rioja y que merecen seguir teniendo un papel relevante en el futuro de esta región”, señala Félix Solís Yáñez, presidente y consejero delegado de la compañía.
En este sentido, el grupo plantea la operación como una oportunidad para poner en valor el legado de estas marcas y favorecer su desarrollo tanto en España como en los mercados internacionales, apoyándose en su experiencia y capacidad comercial.
Federico Paternina es una de las casas históricas de La Rioja y durante décadas fue una de las principales referencias de La Rioja Alta. Lagunilla, por su parte, cuenta con más de un siglo de trayectoria y está vinculada a la tradición vitivinícola riojana. Rioja Santiago, fundada en 1870, es una de las firmas más antiguas de la región y otro de los nombres ligados a la evolución del vino de La Rioja.
Con la incorporación de estas tres enseñas, Félix Solís apuesta por combinar el reconocimiento histórico de las marcas con una estrategia orientada al crecimiento. “Queremos aportar nuestra experiencia, nuestra capacidad comercial y nuestra visión internacional para poner en valor todo ese legado y ayudar a que estas marcas sigan creciendo y llegando a nuevos consumidores y mercados”, añade Solís Yáñez.
La operación se enmarca en la trayectoria de una compañía con más de siete décadas de actividad y en su estrategia de crecimiento y adaptación, con el objetivo de contribuir al futuro de La Rioja desde una perspectiva de largo plazo, combinando tradición, innovación y capacidad de desarrollo.










