El mercado español de gran consumo mantiene un comportamiento más sólido que el conjunto de Europa occidental, con avances tanto en valor como en volumen. Según el último informe de NielsenIQ, con datos hasta el 6 de septiembre de 2026, España registró en las últimas cuatro semanas un crecimiento del 3,5% en valor y del 2,5% en volumen, frente a los descensos del 0,2% en volumen anotados en el conjunto de la región.
Portugal también destacó, con incrementos del 3% en valor y del 2,7% en volumen. Ambos mercados se sitúan entre los que presentan una evolución más favorable, en un contexto europeo marcado por diferencias entre países y una recuperación desigual del consumo.
En Europa occidental, las ventas de gran consumo aumentaron un 1,1% en valor durante las cuatro semanas analizadas, pero retrocedieron un 0,2% en volumen. La evolución refleja la dificultad de sostener el crecimiento cuando el aumento de los precios pierde fuerza como motor de las ventas.
El comercio electrónico gana terreno
La evolución de los canales confirma el avance de la compra digital. El comercio electrónico fue el único canal que ganó cuota frente a las cifras de mediados de junio y registró un crecimiento del 8,7% en valor y del 6,6% en volumen. Su cuota de mercado alcanzó el 5,8%, tras aumentar 0,4 puntos porcentuales.
Los supermercados concentraron el 40,4% del valor de las ventas, aunque cedieron 0,1 puntos de cuota. Sus ventas crecieron un 1,3% en valor, mientras que el volumen se mantuvo estable. Los establecimientos de conveniencia avanzaron un 1% en valor, pero redujeron un 1,3% el volumen. Los hipermercados registraron un incremento del 0,5% en valor y una caída del 2,7% en volumen.
Por categorías, las bebidas no alcohólicas crecieron un 4% en valor y un 4,9% en volumen en las últimas cuatro semanas. Los alimentos congelados también mostraron una evolución positiva, con aumentos del 3,9% y del 1,7%, respectivamente. En cambio, las bebidas alcohólicas retrocedieron un 2,1% en valor y un 2,5% en volumen. Los datos apuntan a un mercado en el que el crecimiento se concentra en determinadas categorías y canales, mientras los distribuidores y fabricantes afrontan el reto de impulsar las unidades vendidas y responder a un consumidor cada vez más selectivo.










