En 2025, España importó productos vitivinícolas por un valor total de 419,4 millones de euros, lo cual representa un 8,3% más respecto a 2024. A nivel de volumen, la importación fue de 146,9 millones de litros, lo que supuso un descenso respecto al año anterior del 2,7%.
El vino envasado aumentó un 11,3% en valor, llegando a los 128,8 millones de euros, mientras que en volumen aumentó un 18% hasta los 25,4 millones de litros. El vino a granel sufrió un descenso del 6,2%, llegando a los 26,4 millones de euros en valor y los 41,1 millones de litros en volumen (-20,5%).
Respecto a los principales proveedores por valor, el top 3 se mantiene con Francia (190,6 millones de euros), Italia (105,7 millones de euros) y Portugal (25 millones de euros). No obstante, a nivel de volumen, se ha dado un aumento enorme por parte del vino francés, que escala hasta la segunda posición con 19,7 millones de litros y un crecimiento del 48% respecto al año anterior. Portugal también ha crecido considerablemente en volumen con 19,2 millones de litros y un aumento del 10%. No obstante, ninguno de estos países destrona a Italia, la cual se mantiene en el primer puesto con 35,7 millones de litros y una subida del 11% respecto al año anterior.
Respecto a las categorías de vino, la que más valor económico aportó fue el vino espumoso, con 145,5 millones de euros, representando el 45% sobre el total del vino (contando con un aumento del 6,4% respecto al año anterior).
Como es de esperar, a nivel de volumen el vino a granel tuvo la mayor representación por categoría en 2025. Esto supuso 41,1 millones de litros (el 48% del total del vino) pero un descenso del 4%.










