España consolida su posición como primer productor y exportador mundial de aceite de orujo de oliva, un subsector que mantiene una fuerte orientación internacional pese a la corrección de precios registrada en la última campaña. Así lo recoge el Informe Sectorial 2026 sobre el Aceite de Orujo de Oliva, que sitúa en 125.000 toneladas la producción prevista en España para la campaña 2025/26 y cifra en más de 130 los mercados internacionales a los que llega el producto.
El informe destaca el peso de España en el mercado mundial, con alrededor del 60% de la producción y el 68% del comercio internacional. El sector genera unos 3.000 empleos directos y 15.000 indirectos y alcanza una facturación media cercana a los 600 millones de euros. Su actividad se enmarca, además, en un modelo de valorización industrial y economía circular dentro de la cadena oleícola.
Cada año, el sector oleícola mundial genera entre 13 y 18 millones de toneladas de orujo graso o alpeorujo, un subproducto que representa aproximadamente el 80% del peso de la aceituna. De este volumen se obtienen unas 200.000 toneladas de aceite de orujo de oliva. España lidera esta transformación industrial y destina buena parte de su producción a los mercados internacionales.
En la campaña 2024/25, las exportaciones españolas a terceros países alcanzaron las 61.562 toneladas, el 75% de todas las exportaciones comunitarias fuera de la Unión Europea. Al inicio de la campaña 2025/26, Estados Unidos concentró el 30% de las exportaciones, seguido de Brasil, con el 10,5%, y Reino Unido, con el 9,6%.
Una industria consolidada
La posición de liderazgo de España se apoya en una amplia estructura industrial, integrada por 1.852 almazaras, 1.700 envasadoras, 67 extractoras de orujo y 22 refinerías. Durante los tres primeros meses de la campaña 2025/26, las extractoras españolas transformaron más de 4,2 millones de toneladas de orujo graso húmedo y obtuvieron 31.109 toneladas de aceite de orujo crudo mediante procesos de extracción física y química. Para el conjunto de la campaña se prevé una oferta disponible de 241.408 toneladas, con unas existencias iniciales de 53.908 toneladas en octubre de 2025.
La corrección de los precios respecto a los niveles excepcionalmente elevados de campañas anteriores se ha reflejado en el valor de las exportaciones. En 2024/25, las ventas españolas de aceite de orujo alcanzaron los 326 millones de euros, frente a los 425 millones de la campaña precedente.
El valor unitario se redujo un 24%, hasta los 3.097,1 euros por tonelada, aunque permanece por encima de la media de campañas anteriores. Italia fue el principal destino en volumen, con 17.235 toneladas, equivalentes al 16,4% del total. También destacaron los incrementos de las ventas a Portugal, que crecieron un 126%, y China, con un aumento del 54%.
Las exportaciones dirigidas a países de fuera de la UE alcanzaron las 61.563 toneladas, frente a las 43.555 toneladas destinadas al mercado comunitario. Las ventas extracomunitarias representaron el 64% del valor total exportado y registraron un precio unitario un 24% superior al de las operaciones dentro de la Unión Europea. Por su parte, las importaciones se situaron en 65.886 toneladas en 2024/25, su nivel más bajo de los últimos años, con un valor de 86,3 millones de euros.
Estabilidad tras la corrección de precios
El mercado afronta la campaña 2025/26 en un contexto de mayor estabilidad después de la fuerte corrección de precios de la campaña anterior. El aceite de orujo crudo se sitúa en torno a los 140 euros por 100 kilogramos, mientras que el refinado ronda los 200 euros por 100 kilogramos, niveles en línea con la media de los últimos años.
Este escenario se produce en una campaña en la que la producción nacional de aceite de oliva se situará finalmente en torno a 1,25 millones de toneladas, por debajo de los 1,37 millones previstos inicialmente, principalmente por la reducción de la cosecha en Andalucía.
En el conjunto de la Unión Europea, la campaña 2025/26 parte de unas existencias de 372.000 toneladas y una producción estimada de dos millones de toneladas. Las exportaciones comunitarias previstas alcanzan las 780.000 toneladas, en un contexto que apunta a la estabilidad del mercado.
Con este escenario, el aceite de orujo de oliva mantiene su peso como actividad industrial y exportadora dentro del sistema oleícola español. La combinación de una estructura productiva consolidada, una elevada orientación internacional y la valorización de un subproducto de la industria del aceite refuerza el papel de España en este mercado.










