El presidente de la Federación Española del Vino (FEV), Pedro Ferrer, ha subrayado este jueves durante la clausura de la Asamblea General 2026 de la organización la necesidad de que el sector vitivinícola español refuerce su capacidad para crear valor, mejorar su competitividad y conectar con el consumidor, en un momento especialmente complejo marcado por la incertidumbre normativa, la evolución inestable de los mercados internacionales y profundos cambios sociales, culturales y de consumo.
A pesar de estos retos, Ferrer ha trasladado un mensaje de confianza y optimismo, destacando la demostrada capacidad del sector para adaptarse, innovar y seguir enamorando a los consumidores al tiempo que aporta valor económico, social y territorial a nuestro país. “El papel de la FEV no es solo reaccionar ante las dificultades, sino anticiparse y contribuir activamente a construir un marco estable, coherente y previsible que permita a nuestras bodegas desarrollarse con garantías y enfocarse en hacer los mejores vinos y hacerlos llegar a los consumidores de todo el mundo”, ha afirmado.
Ferrer ha recordado además que el vino es un sector estratégico para la economía española, posicionándose entre los principales capítulos de la exportación agroalimentaria y contribuyendo de forma decisiva al superávit comercial del sector, además de ser un emblema de nuestra marca país gastronómica y un polo de atracción para turistas de todo el mundo.
El presidente de la FEV ha insistido en que el futuro del vino español pasa necesariamente por crecer en valor más que en volumen, apostando por la mejora de la imagen de nuestros vinos, la apertura y desarrollo de mercados y unas políticas públicas que defiendan al sector y apoyen la creación de valor a lo largo de toda la cadena.
La importancia de la colaboración público-privada
Durante su intervención, el presidente de la FEV ha puesto el foco en la Política Agraria Común posterior a 2027, subrayando que debe seguir contando con un ámbito vitivinícola específico y obligatorio, así como con instrumentos eficaces que apoyen la promoción en terceros países, las inversiones estratégicas, el enoturismo y la lucha contra el cambio climático.
“Necesitamos una PAC verdaderamente común, orientada a mejorar la competitividad y la actividad económica, y que reconozca el papel del vino como motor de valor y desarrollo”, ha afirmado Ferrer, quien ha destacado también la importancia de contar con una cofinanciación europea sólida y con mecanismos administrativos ágiles que permitan aprovechar plenamente los fondos disponibles.
En este sentido, ha reivindicado el papel de la colaboración público-privada y el diálogo constante con el Ministerio de Agricultura y con las comunidades autónomas, insistiendo en que el sector necesita aliados firmes en las instituciones para afrontar con garantías los retos actuales y futuros.
El consumidor del futuro
Bajo el lema “Una mirada hacia el futuro del vino: el consumidor que viene”, la FEV ha celebrado tras su Asamblea una jornada abierta centrada en analizar los cambios en los hábitos de consumo y la necesidad de que el sector se adapte a nuevas generaciones, nuevos códigos y nuevas expectativas.
La jornada ha contado con intervenciones de Cristina García Fuente, directora de Foodservice y Restauración en Worldpanel by Numerator (Kantar), y Daniel Córdoba Mendiola, fundador y director estratégico de The Hunter & Partners y The Hunter School, quienes han abordado los retos que plantea la reconexión del vino con el público joven y los nuevos patrones de consumo.
A continuación, un coloquio ha reunido a los directores de Marketing de Bodegas Emilio Moro, Félix Solís Avantis y Bodegas LAN junto a la co fundadora del proyecto de comunicación en redes sociales Lácrima Terrae y la directora de calidad del restaurante Casa Montaña de Valencia para compartir experiencias y reflexiones sobre cómo evolucionar manteniendo la identidad y los valores del vino.










