Acompartir, el banco de productos que trabaja para reducir el desperdicio y canalizar recursos hacia quienes más lo necesitan, distribuyó el pasado año 1,7 millones de artículos no alimentarios valorados en 8,5 millones de euros. Estas donaciones han permitido a 680 ONG aliviar la pobreza de más de 200.000 personas en situación de exclusión social.
Acompartir actúa como intermediario para la obtención de bienes no alimentarios, como productos de higiene personal, artículos de limpieza, utensilios para el hogar, ropa o electrodomésticos, entre muchos otros, donados por diversas empresas y los distribuye a una red de organizaciones benéficas. Además, garantiza que estos productos no sean reintroducidos en el mercado y se asegura de que lleguen a quienes más los necesitan a través de una estricta política que permite medir la trazabilidad de cada una de las donaciones.
Entre los beneficiarios de Acompartir se encuentran organizaciones como Cáritas, Fundación Madrina, Cesal, Bokatas, Rescate o A la Par, entre una red de 680 entidades sin ánimo de lucro que atienden a colectivos vulnerables muy diversos.
La mercancía procede de stocks de género nuevo no vendido, descatalogado, obsoleto, con alguna pequeña tara o devuelto por los usuarios, a los que las compañías ya no dan uso y que, hasta la entrada en vigor de esta Ley acababa en vertederos o en plantas destructoras en lugar de ser reutilizados. Las empresas colaboradoras con el proyecto ascendieron a 62 durante el año pasado.
Compromiso social y medioambiental
En sus 12 años de actividad, este banco de productos gestionado por la Fundación Acompartir, ha conseguido recaudar más de 3.800 toneladas de productos nuevos donados por más de 200 empresas que han llegado a más de dos millones de personas.
Además de ayudar a combatir la pobreza, Acompartir también contribuye a reducir los desechos y a preservar el medio ambiente de productos contaminantes.








