La forma de vivir y de consumir en España está cambiando. En los últimos años, el crecimiento de los hogares unipersonales y de dos personas ha transformado las rutinas de compra y alimentación, dando lugar a nuevas necesidades que ya no encajan con los formatos tradicionales pensados para familias numerosas. Por ello Dia ha decidido impulsar una propuesta de surtido diseñada para encajar mejor con los nuevos estilos de vida, apostando por formatos más pequeños, manejables y versátiles que facilitan la planificación de las comidas y el control de las cantidades en hogares con menos miembros.
En la práctica, ese cambio se nota en perfiles cada vez más comunes: singles, que compran justo lo que van a usar; parejas, que alternan entre cocinar y resolver comidas sobre la marcha; y un universo silver que marca tendencia desde el autocuidado y el bienestar. De hecho, según el estudio «Retail con propósito: conectar con el consumidor en tiempos de cambio», elaborado por Kantar, los hogares unipersonales pasarán de 5,4 millones en 2024 a 7,7 millones en 2039 (+41,9%), y los de dos personas crecerán de 5,5 a 7,2 millones (+29,7%).
Con todo ello, el modelo de hogar y la compra se diversifican: gana peso una forma de consumir más “a medida”, con raciones ajustadas y formatos que encajan con agendas flexibles, cocinas pequeñas y decisiones rápidas. Una evolución que plantea nuevos retos y oportunidades para el sector de la distribución y que crea oportunidades claras para propuestas más prácticas y personalizadas, menos pensadas para “familia grande” y más para cómo vivimos hoy. En este contexto, el tamaño y el diseño de los envases adquieren un papel clave para facilitar el consumo real en hogares pequeños y evitar que los alimentos se queden a medias o sin consumir.
Soluciones individuales que se adaptan a las necesidades de hoy
Dentro de su apuesta, Dia ha desarrollado nuevas opciones pensadas para hogares más pequeños donde la practicidad y la flexibilidad son clave. La propuesta incluye, desde snacks en formato reducido como el Mini fuet Día Nuestra Alacena 50g, también disponible en versión pavo, las mini barritas de chocolate con leche Temptation 50g, el bizcocho al cacao relleno de cacao EL Molino de Dia en formato individual o el chocolate negro 85% cacao en porciones.
A ello se suman productos de despensa con formatos más ajustados, como los mixes de frutos secos 40 gramos, las legumbres en envases de 500 gramos, el arroz bomba Dia en envase de 500 gramos o el café soluble Dia Cafetería en formato 100 gramos, tanto clásico como descafeinado, pensados para facilitar el consumo progresivo y adaptarse mejor a la rutina diaria.
La oferta se completa con platos completos y soluciones listas para consumir en ración individual, como la Lasaña Dia Al Punto 300 gramos, tanto boloñesa como de verduras, o la Mini tortilla de patatas con cebolla 220 gramos, el Sándwich con atún Ñaming 200 gramos, las Natillas rica en proteínas Día Láctea 150 gramos, o las Lentejas cocidas Dia Vegecampo 210 gramos.
Estos productos trasladan categorías tradicionalmente familiares a formatos más pequeños y funcionales pensados para quienes viven solos o en pareja y buscan soluciones rápidas, cómodas y adaptadas a su consumo real, facilitando un mejor aprovechamiento de los alimentos en el día a día.
Compra consciente: planificar y reducir el desperdicio de alimentos
Pero además, con este surtido, Dia ofrece comodidad, versatilidad y calidad en envases individuales, facilitando la planificación de las comidas y ayudando a prevenir el desperdicio. En este contexto, dedicar un minuto a revisar despensa, nevera y congelador antes de comprar (la llamada “compra inversa”), junto con rutinas cómo planificar un menú semanal, hacer una lista y mejorar la rotación de alimentos en casa son clave. Por eso, Dia impulsa desde su programa Comer mejor cada día la ‘Guía para una compra inteligente y saludable’, desarrollada junto a la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), que ayuda a ajustar la compra a las necesidades reales de los hogares.
Unos hábitos de planificación que resultan aún más necesarios si se tiene en cuenta que los hogares son el principal foco donde se genera el desperdicio de alimentos en España, relacionado principalmente con la compra de cantidades superiores a las necesarias y con formatos poco adaptados al consumo real, lo que dificulta aprovechar los productos antes de su caducidad. En este escenario, los envases pensados para consumos más ajustados se convierten en aliados para aprovechar mejor los productos en casa y reducir el desperdicio.










