The Coca-Cola Company ha registrado en el primer trimestre del año una disminución del 2% en sus ingresos netos, que ascendieron a 11.100 millones de dólares, debido a las dificultades cambiarias y al impacto de la refranquicia de las operaciones de embotellado.
No obstante, los ingresos orgánicos (no GAAP) crecieron un 6%, incluyendo un crecimiento del 5% en el precio/mezcla y un incremento del 1% en las ventas de concentrado, según ha informado la multinacional en un comunicado.
Asimismo, el beneficio neto atribuido de la compañía alcanzó en el primer trimestre los 3.330 millones de dólares, lo que supone un incremento del 4,8% en comparación con las ganancias obtenidas un año antes.
Por áreas geográficas, los ingresos en Norteamérica crecieron un 3% hasta los 4.361 millones de dólares, mientras que en la región EMEA (Europa, Oriente Próximo y África) aumentaron un 1% hasta los 2.657 millones de dólares, en Latinoamérica se redujeron un 3% hasta los 1.477 millones de dólares y en Asia Pacífico cayeron un 4% hasta los 1.421 millones de dólares.
“Nuestro rendimiento este trimestre demuestra una vez más la eficacia de nuestra estrategia para afrontar cualquier situación”, declaró James Quincey, presidente y director ejecutivo de The Coca-Cola Company, que añadió que “a pesar de la presión en mercados desarrollados clave, la solidez de nuestra presencia global nos permitió desenvolvernos con éxito en un entorno externo complejo. Al mantenernos fieles a nuestro propósito y cerca del consumidor, confiamos en nuestra capacidad para crear valor duradero a largo plazo”.
De cara al conjunto de 2025, la compañía espera un crecimiento orgánico de los ingresos del 5% al 6%.










