Coca-Cola Europacific Partners conmemora 10 años desde la integración de los embotelladores europeos que dieron origen a la actual compañía, hoy convertida en la principal embotelladora de Coca-Cola del mundo. Una década marcada por el crecimiento internacional, la consolidación financiera y una estrategia que ha mantenido la proximidad con los mercados locales como uno de sus principales rasgos diferenciales.
La compañía, de origen y esencia española, cerró 2025 con unos ingresos de 20.901 millones de euros y presencia en 31 países repartidos entre ambos hemisferios. En este periodo, el grupo ha evolucionado desde una integración europea hasta consolidar un modelo multinacional apoyado en la cercanía con clientes, consumidores y comunidades.
Ese equilibrio entre dimensión global y arraigo local ha sido, precisamente, uno de los pilares de su desarrollo durante estos diez años. La evolución bursátil refleja esta trayectoria: la capitalización de la compañía ha pasado de 16.500 millones de euros en 2016 a 36.000 millones en 2026. Del mismo modo, la cotización de la acción ha evolucionado desde los 34,15 euros registrados el 2 de junio de 2016, fecha de inicio de su cotización en España, hasta los 81,50 euros alcanzados el pasado 27 de mayo de 2026.
Para Sol Daurella, la capacidad de mantener una presencia cercana en cada mercado ha sido uno de los elementos diferenciales de la compañía. “Nuestra trayectoria y nuestra singular presencia local nos diferencian, nos permite estar cerca de los clientes, consumidores y comunidades a las que prestamos servicio, y generar un impacto positivo y duradero”, destacó. La presidenta también puso en valor el papel de los 39.000 empleados del grupo y su contribución a la construcción de una cultura “orientada al crecimiento”.
En la misma línea, Damian Gammell subrayó que la compañía afronta el futuro apoyada en “una ejecución sólida, la innovación y una inversión disciplinada” en todos sus mercados. Según explicó, la fortaleza de la demanda y una estrategia de crecimiento definida permiten a la empresa mantener una visión positiva sobre su evolución en los próximos años.
Dentro de esta transformación, Iberia (integrada por España, Portugal y Andorra) ha mantenido un peso estratégico para el grupo. La facturación de esta unidad de negocio creció un 31,5% desde 2016, pasando de 2.607 millones de euros a 3.429 millones de euros al cierre de 2025.
La actividad de la compañía en la península se sostiene sobre una estructura formada por cerca de 4.000 empleados, siete plantas de producción (seis en España y una en Portugal), cuatro manantiales de agua mineral, ocho centros logísticos y 64 oficinas comerciales que dan servicio a más de 315.000 clientes.
Más allá de las cifras de negocio, la compañía destaca el impacto económico, social y medioambiental generado durante esta década. En España, la actividad de Coca-Cola Europacific Partners alcanzó en 2025 un valor añadido de 6.950 millones de euros, frente a los 6.315 millones registrados en 2016, lo que representa un incremento del 10%.
Durante estos años, la embotelladora ha reforzado también su vinculación con el tejido comercial y hostelero, especialmente con bares, restaurantes, tiendas de proximidad y pequeños comercios. Entre las líneas de trabajo impulsadas por la compañía figuran la digitalización de la hostelería, el desarrollo del e-Grocery y la adaptación del portafolio a nuevas tendencias de consumo como el take away y el delivery. A ello se suman proyectos vinculados a la protección de la biodiversidad, la gestión sostenible del agua, la capacitación profesional y el impulso del emprendimiento y la Formación Profesional.










