Alcampo sigue avanzando en la lucha contra el desperdicio alimentario con resultados importantes a través de Happy Box, una de las iniciativas que forman parte del plan “Alcampo y tú, sin desperdicio” tras registrar en 2025 un crecimiento del 55% tanto en unidades vendidas como en toneladas salvadas.
Durante el último ejercicio, la compañía comercializó cerca de 200.000 Happy Box, lo que permitió salvar más de 620 toneladas de frutas y verduras en perfecto estado para el consumo. En comparación, en 2024 se vendieron 128.000 cestas, evitando el desperdicio de cerca de 400 toneladas.
Una Happy Box es una cesta compuesta por frutas y verduras que se encuentran en perfecto estado para su consumo, pero que han perdido alguno de los atributos estéticos que habitualmente se exigen para su venta. Piezas con formas irregulares, tamaños no homogéneos, pequeñas manchas superficiales o productos procedentes de envases dañados forman parte de estas cestas, que mantienen intactas sus propiedades nutricionales y su calidad.
Cada Happy Box es preparada de manera cuidadosa por los equipos de los mercados de frutas y verduras, que seleccionan y agrupan los productos con el objetivo de ofrecer una propuesta equilibrada, variada y útil para los hogares. Se trata de una solución práctica que da una segunda vida a alimentos que, de otro modo, podrían acabar desperdiciándose.
Actualmente, la iniciativa se comercializa en dos formatos, adaptados a los distintos tipos de tienda: una Happy Box de cinco kilogramos, disponible en hipermercados por 2,99 euros, y una Happy Box de dos kilogramos, disponible en supermercados por 0,99 euros.
Happy Box nació como un proyecto piloto en el hipermercado Alcampo de Leganés, en la Comunidad de Madrid, liderado por su director Javier Bardés, y se ha extendido progresivamente al conjunto de la red. La iniciativa forma parte del plan integral que trabaja la compañía y que actúa en fases de prevención y reacción, involucrando a todos los equipos, partners y clientes. Todo ello con el objetivo de reducir de forma transversal el desperdicio en todas las fases de la cadena de suministro.
“La reducción del desperdicio alimentario es hoy un eje de trabajo que forma parte de nuestra operativa diaria, con un plan presente en cada tienda y respaldado por toda la red. Que esta iniciativa haya nacido en Leganés y se haya extendido al conjunto de Alcampo es un aliciente para seguir avanzando con la misma determinación y con la mirada puesta en un impacto cada vez mayor”, detalla Javier Bardés, director de Alcampo Leganés.










