Según las estimaciones de Afrucat, asociación integrada en Fepex, el conflicto con Irán incrementará entre un 10% y un 15% los costes de la fruta. Aunque la comercialización no se verá afectada, ya que el principal mercado de la fruta catalana es el europeo, ya empiezan a detectarse problemas en el tránsito marítimo y un encarecimiento en los precios de contratación de contenedores.
La mayor afectación se prevé para dentro de unos días, cuando las primeras especies lleguen a los lineales, como las cerezas y los albaricoques.
Según Manel Simon, director general de Afrucat, “podemos hablar de un incremento de entre el 10% y el 15% en el precio de la fruta en general como consecuencia del aumento del 15% en el precio de los materiales, del 6% en el cartón, del 35% en el transporte y de entre el 30% y el 60% en los abonos. Por suerte, Afrucat realizó su compra conjunta de energía en el mismo mes de marzo, lo que nos permite, al menos, mantener una estabilidad en los precios de la energía durante más de un año”.
“La guerra se ha producido en un momento especialmente delicado para la producción frutícola, como es el primer trimestre del año”, ha afirmado Andreu Viladegut, presidente de Afrucat. “Son los meses en los que se adquiere la mayor parte de los insumos de las plantaciones, como los herbicidas o los abonos, y aunque mañana se recuperaran los precios, esta inversión ya está hecha y repercutirá directamente en los costes de la fruta”. Viladegut ha añadido que tampoco debe olvidarse el impacto en el coste del agua, especialmente en zonas como el Segarra-Garrigues, donde el bombeo funciona con electricidad y gasóleo.
Para Simon, este aumento de costes acabará repercutiendo en el precio de la fruta: “aunque existe una guerra entre la distribución organizada por conquistar al consumidor, alguien dentro de la cadena de valor tiene que asumir y trasladar estos costes. No puede absorberlos el sector primario, porque ya está muy tensionado”.










