El mercado de gran consumo en España lanza cerca de 22.000 referencias al año, si bien menos de un centenar son innovaciones disruptivas, según Worldpanel by Numerator, que recuerda que actualmente se lanza un 52% menos de productos innovadores que hace 15 años.
“Un contexto de escasa innovación, aunque lo fundamental es conseguir que ésta sea relevante, genere valor y ayude a mover el mercado”, explica la compañía, que destaca que, de hecho, el 64% de los lanzamientos innovadores aporta venta incremental, pero este porcentaje ha caído ocho puntos desde 2021.
Desde Worldpanel by Numerator se han identificado varias claves para que la innovación sea exitosa y relevante, empezando por la indispensable, la penetración; es decir, estar al alcance del consumidor. Y lo cierto es que las innovaciones más exitosas alcanzan un 51% de distribución promedio, frente al 21% entre aquellas con poca atracción.
La visibilidad no es solamente estar, sino conseguir que te vean, de ahí que nueve de cada 10 innovaciones de fabricante exitosas reciban apoyo promocional y cerca de tres de cada cuatro apoyo publicitario en televisión. Y la accesibilidad económica, si bien dos de cada tres innovaciones exitosas tienen un precio promedio superior al de la categoría, siguen estando al alcance de muchos bolsillos.
Según Enrique Rodríguez, Shopper & Catman director de Worldpanel by Numerator, “sin olvidar otras claves como la adopción, pues el éxito comienza en la prueba, y la conversión, es decir, la repetición como termómetro de que esa innovación ha calado en el consumidor”.
Y más allá de la disrupción, desde Worldpanel by Numerator también se insta al mercado a seguir los pequeños rastros que dejan ciertas innovaciones, síntoma de que se puede estar ante un próximo boom.
Sin embargo, el cambio sustancial en el mercado es que las innovaciones ya no nacen en una categoría, sino en un atributo y cómo éste conecta con nuevas ocasiones y necesidades, como el sabor pistacho, ya encumbrado con un crecimiento del 55% en ocasiones de consumo y a la conquista de nuevos territorios, como patatas y snacks salados, bebidas funcionales, salsas y condimentos y cosmética y cuidado personal, tras haber hecho lo propio en otras como galletas, helados, chocolates o, incluso, embutidos.










