Ecommerce Europe y EuroCommerce han presentado el Informe sobre el Comercio Electrónico Europeo 2026 que revela que la facturación total del comercio electrónico europeo B2C mantuvo su crecimiento constante y aumentó un 7% en 2025, pasando de 842.000 millones a 911.000 millones de euros. Teniendo en cuenta la inflación, el crecimiento real de la facturación total del comercio electrónico europeo B2C alcanzó el 4%.
Según destaca el trabajo, el mercado creció en 2025 a pesar de la creciente incertidumbre económica y geopolítica, la complejidad normativa y la aplicación desigual de las políticas de la UE. Aunque la agenda de simplificación de la Comisión Europea cuenta con una amplia acogida, todavía no ha logrado reducciones tangibles en las cargas administrativas. Por ello, el informe subraya la necesidad de una aplicación coherente de la normativa y de garantizar condiciones equitativas para asegurar una competencia justa entre los vendedores establecidos en la UE y los de fuera de ella en todo el Mercado Único.
El trabajo también revela cómo la inteligencia artificial sigue ganando terreno, creando nuevas oportunidades tanto para las empresas (incluidas las pymes) como para los consumidores, al tiempo que las nuevas soluciones de pago agilizan y facilitan el proceso de compra.
Además, el sector continúa avanzando hacia la transición ecológica: las empresas invierten en procesos sostenibles y modelos circulares, los consumidores adquieren más artículos de segunda mano y se generalizan en toda Europa las opciones de entrega fuera del domicilio y el seguimiento de paquetes.
Luca Cassetti, secretario general de Ecommerce Europe, ha señalado al respecto que “el comercio electrónico europeo sigue creciendo a pesar de un entorno complejo, lo que demuestra la resiliencia del sector y el valor añadido que aporta a la economía de la Unión y al Mercado Único. Sin embargo, el crecimiento por sí solo no basta. Las empresas necesitan un marco normativo que fomente la competitividad, reduzca las cargas administrativas innecesarias y garantice unas condiciones realmente equitativas entre los operadores establecidos en la UE y los de fuera de ella. Por ello, instamos a las instituciones de la UE a transformar la agenda de simplificación en acciones tangibles (mediante medidas prácticas como una ventanilla única eficaz para la responsabilidad ampliada del productor (RAP)) y a garantizar, al mismo tiempo, una aplicación rigurosa de la normativa frente a los incumplimientos graves”.
Por su parte, Christel Delberghe, directora general de EuroCommerce, ha asegurado que “un mercado de 911.000 millones de euros demuestra que el comercio electrónico es ya una parte integral del comercio minorista y mayorista europeo. Sin embargo, este crecimiento solo se traducirá en inversiones si el Mercado Único funciona en la práctica. La UE debe eliminar las barreras del mercado interior y reforzar la aplicación de las normas aduaneras, de seguridad de los productos y medioambientales para todos los vendedores que se dirijan a los consumidores de la UE. Al mismo tiempo, las empresas necesitan margen para utilizar la inteligencia artificial y otras herramientas digitales de forma responsable, con el fin de innovar y mantener su competitividad”.










