El mercado español de lácteos italianos continúa ampliando su oferta, impulsado por un consumidor cada vez más informado y exigente. La búsqueda de productos de calidad, con ingredientes reconocibles, menor presencia de aditivos y un origen definido convive con un creciente interés por la gastronomía italiana auténtica y por referencias vinculadas a las distintas regiones del país.
Alberto Rosa, responsable de Gran Distribución Organizada (GDO) del Grupo Mammafiore, considera que ambas tendencias están estrechamente relacionadas. “Los compradores son cada vez más exigentes en términos de calidad-precio y prestan una mayor atención a factores como la calidad de los ingredientes, la presencia de aditivos o el origen de los productos”, explica.
El mayor acceso a la información ha dado lugar, según Rosa, a un consumidor más sensible a la calidad y que demanda “honestidad y transparencia” en los productos que adquiere. A esta evolución se suma el interés por conocer mejor la gastronomía italiana y por incorporar a la cesta referencias más regionales y especializadas.
“Estamos asistiendo a un creciente interés por la gastronomía italiana auténtica”, señala. Una tendencia que, a su juicio, lleva años desarrollándose en el canal Horeca y que progresivamente se ha trasladado a la gran distribución. Como ejemplo, apunta al mayor conocimiento de recetas tradicionales y de los ingredientes asociados a ellas, como el pecorino romano y el guanciale en una carbonara.
Mammafiore cuenta con más de 17 años de experiencia trabajando tanto para Horeca como para gran consumo, lo que, según Rosa, le permite anticipar tendencias e incorporar nuevas referencias cuando la demanda comienza a despegar.
Una oferta más flexible y especializada
La creciente segmentación de la demanda exige también capacidad para desarrollar productos adaptados a las necesidades de cada cliente. En este ámbito, Mammafiore sitúa su marca propia, Formaggi di Simonetta, como una herramienta estratégica para responder a estos requerimientos.
La compañía dispone de un equipo de expertos gastronómicos dedicado a identificar referencias que respondan a las nuevas tendencias de consumo y que, al mismo tiempo, mantengan sus principios de calidad, autenticidad, respeto por la tradición e innovación sostenible. Esta capacidad permite desarrollar productos personalizados que cumplen con certificaciones internacionales como IFS o BRC Food, sin renunciar a un elevado nivel de artesanía y calidad. Un ejemplo es la Burrata Formaggi di Simonetta, elaborada en colaboración con Caseificio Artigiana. El producto ha sido reconocido en los World Cheese Awards, los Italian Cheese Awards y el San Lucio Trophy y actualmente está disponible para el consumidor español.
En una categoría formada por productos altamente perecederos, el control de la cadena de suministro resulta determinante. Mammafiore se responsabiliza de las distintas etapas, desde la salida del producto de fábrica hasta su llegada al punto de venta.
Este aspecto cobra especial importancia en productos frescos como la burrata o la mozzarella, cuyas características organolépticas son especialmente sensibles a las variaciones de temperatura. El objetivo es preservar sus cualidades y frescura hasta el momento de consumo.
De cara al futuro, Rosa anticipa una oferta de lácteos italianos cada vez más amplia y especializada. En este escenario, considera que el sello de Denominación de Origen Protegida (DOP) tendrá una relevancia creciente, ante la mayor atención que los consumidores prestan a la procedencia, el origen y la trazabilidad. “Contar con certificaciones que avalen la autenticidad de un queso será un activo estratégico dentro de cualquier catálogo”, apunta.
La categoría deberá, además, atender a diferentes niveles de compra. Junto a una oferta accesible, seguirán ganando espacio las propuestas premium y especializadas, dirigidas a consumidores con preferencias cada vez más diversificadas.
En este contexto, la gran distribución tendrá un papel creciente como prescriptora y curadora de producto. Para Rosa, su capacidad para detectar tendencias gastronómicas y culturales será clave, junto con la colaboración de socios especializados capaces de conocer la evolución del mercado y anticiparse a las nuevas demandas del consumidor.
Puede leer la entrevista completa en el número de septiembre de 2026 de nuestra revista digital.







