Cada año, decenas de miles de vacas avileñas-negra ibérica abandonan las dehesas de Extremadura y Castilla-La Mancha para regresar a los pastos de montaña del Sistema Central. Aunque la mayoría de estos desplazamientos se realizan hoy en camión, todavía quedan ganaderos que mantienen viva la trashumancia tradicional, recorriendo a pie entre 250 y 300 kilómetros a través de las cañadas reales.
Se trata de una práctica que durante siglos ha modelado paisajes, conservado vías pecuarias y permitido aprovechar los recursos naturales de forma sostenible, tal y como destacan desde La IGP Carne de Ávila y la Asociación Raza Avileña-Negra Ibérica.
Más allá de su valor cultural, la trashumancia contribuye a la conservación de los ecosistemas, favorece la biodiversidad, ayuda a mantener limpias las zonas de pastoreo y preserva un patrimonio inmaterial ligado al mundo rural que forma parte de nuestra historia.
Este año, se ha querido vivir de cerca esta experiencia acompañando a dos ganaderías de raza avileña-negra ibérica que continúan apostando por la trashumancia tradicional.
La primera de ellas ha sido la Ganadería de los Hermanos Torres, de Navarredonda de Gredos (Avila). Su viaje comienza en Aljucén (Badajoz) y finaliza en los pastos de Gredos tras 21 días de camino. Durante este recorrido, cerca de 400 cabezas de ganado avanzan lentamente por las vías pecuarias, atravesando paisajes cambiantes y recuperando una forma de manejo ganadero que conecta directamente con las raíces de nuestra ganadería extensiva.
También se ha acompañado a los Hermanos García, de Gilgarcía (Avila), cuya trashumancia parte desde Trujillo. En su caso, el trayecto se completa en aproximadamente 10 días y moviliza más 500 cabezas de ganado. Una demostración de esfuerzo, organización y conocimiento del territorio que permite aprovechar de manera eficiente los recursos naturales disponibles en cada estación.
“Caminar junto a estas ganaderías es comprender el enorme trabajo que hay detrás de cada jornada: madrugones, kilómetros recorridos, cuidado constante de los animales y una planificación que requiere experiencia y dedicación. Pero también es descubrir la belleza de un modo de vida que sigue resistiendo al paso del tiempo”, destacan.
La trashumancia a través del objetivo
Uno de los aspectos más fascinantes de estas rutas es su capacidad para generar imágenes únicas. Los rebaños avanzando por antiguos caminos, los amaneceres entre dehesas, el paso por pueblos y montañas o la relación entre ganaderos y animales ofrecen escenas difíciles de encontrar en otros ámbitos de la actividad agraria.
Por ello, desde La IGP Carne de Ávila y la Asociación Raza Avileña-Negra Ibérica han convocado el XVIII Concurso Fotográfico de Trashumancia, una iniciativa que busca poner en valor esta tradición y acercarla al público a través de la fotografía.
Se quiere reconocer la mirada de quienes acompañan estas rutas y capturan momentos que reflejan la esencia de la ganadería extensiva: el esfuerzo, el paisaje, la tradición y la conexión entre personas, animales y territorio. Porque la trashumancia no es solo un desplazamiento de ganado. Es una historia que se escribe cada año sobre los caminos de España y que merece seguir siendo contada, compartida y conservada para las generaciones futuras.
Concurso fotográfico
Cada autor puede presentar un máximo de 12 imágenes durante el periodo comprendido entre el 15 y el 30 de junio, momento en el que llevan a cabo esta práctica. Todas ellas se enviarán en formato JPG y deberán contar con un tamaño de entre uno y tres megas por correo electrónico a concurso@carnedeavila.org indicando su nombre, dirección, teléfono y temática de la fotografía. Del mismo modo que su autorización o no para formar parte de la exposición de Trashumancia. La fecha límite de la recepción de las fotografías será el 1 de julio.
Un jurado compuesto por el presidente de la Real Asociación Española de Criadores de Raza Avileña-Negra Ibérica (RAEANI), el presidente de la IGP Carne de Ávila, y por dos técnicos, uno de la Asociación y otro de la IGP Carne de Ávila, seleccionarán las fotografías ganadoras valorando tanto su temática como su calidad.
El jurado fallará dos premios, un primer y un segundo premio que consisten en una colección de libros y/o material fotográfico y de trashumancia, valorados en 500 euros el primero y 300 el segundo. La entrega de los premios será en septiembre, durante la celebración de la Feria de Ganado de Ávila. En cuanto a la protección de datos, todos los participantes autorizan expresamente a la Asociación de Criadores el uso para actividades de promoción de las dos imágenes ganadoras.
Para el resto de los participantes se realizará un archivo, si lo autorizó previamente, pasando a formar parte de las imágenes que se proyectan en la “Exposición Itinerante de la Trashumancia Viva”.










