Makro ha dado a conocer sus avances en materia de gestión de residuos y economía circular para el año 2025, en el marco de su estrategia ESG y de su compromiso por reducir el impacto de sus operaciones en el entorno.
En este contexto, uno de los avances más destacados ha sido la cifra de madera reciclada, que ha ascendido a 5.200 toneladas, un 30% más que en el ejercicio anterior. Asimismo, también ha reciclado aproximadamente 4.300 toneladas de cartón y más de 390 toneladas de plástico, lo que supone un aumento del 50% y del 56% con respecto a las recicladas en el ejercicio 2023/2024 respectivamente. A ello se suman otros flujos de residuos valorizables que la compañía gestiona como hierro, orgánicos o residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), a través de gestores autorizados, reforzando su apuesta por la economía circular.
La gestión y valorización de estos residuos no solo permite dar una segunda vida a los materiales, sino también reducir los procesos de tratamiento y los recursos necesarios para su transformación, con un impacto directo en la huella de carbono. En el caso de la madera, su reciclaje ha evitado la emisión de cerca de 10 millones de kg de CO₂ a la atmósfera, el doble que en el ejercicio anterior. Esto equivale a la reutilización de 13.804 metros cúbicos de madera, evitando la tala de más de 21.700 árboles, una cantidad superior al total de árboles del Parque del Retiro de Madrid. Además, este volumen de reciclaje supone un importante ahorro de materiales: el equivalente a más de 245.000 kilogramos de fijaciones metálicas, es decir, de elementos como clavos, tornillos o herrajes que se emplean en la fabricación y ensamblaje.
“En Makro revisamos de forma continua todos nuestros procesos en base a las 5R: Reducir, Reciclar, Reutilizar, Reconvertir y Recuperar. La segregación de los residuos valorizables que realizamos para su retirada y reciclaje forma parte de esa forma de operar y, además de contribuir a reducir nuestro impacto ambiental, genera un beneficio neto anual de alrededor de un millón de euros, que repartimos entre los centros en función de lo que cada uno haya reciclado”, señala Cristina Rodríguez, responsable de Compliance y ESG de Makro, que añade que “es una manera de implicar a toda la organización en un mismo objetivo: seguir avanzando hacia un modelo más eficiente, responsable y circular”.
Una estrategia de sostenibilidad transversal
En 2023, Makro puso en marcha su Comisión ESG para coordinar su estrategia de sostenibilidad, centrada en reducir el impacto de sus operaciones en el entorno, disminuir el desperdicio alimentario y contribuir a la sostenibilidad económica del hostelero.
“En Makro tenemos claro que nuestro crecimiento no puede ser de cualquier manera, sino de forma sostenible y bajo un modelo de negocio respetuoso con el medioambiente y con las comunidades en las que operamos. Como líderes en distribución mayorista a hostelería, sentimos la responsabilidad de liderar con el ejemplo y de seguir avanzando hacia un modelo de negocio que contribuya al mismo tiempo a un sector hostelero más sostenible en lo social, lo medioambiental y lo económico”, asegura Cristina Rodríguez.
Además de los avances en la valorización de residuos, su estrategia de sostenibilidad se traduce en medidas concretas como la sustitución de envases desechables en las secciones de perecedero por otros sostenibles y reciclables, la inversión de más de 4 millones de euros para la optimización energética en sus centros de Albuixech (Valencia), Granada y Castellón, la incorporación progresiva de vehículos eléctricos en las rutas de última milla o la ampliación de entidades beneficiarias de su programa de donación de alimentos.










